13 de noviembre de 2008
El crudo alcanza su nivel más bajo desde enero 2007.

Los futuros del crudo estadounidense cayeron este miércoles más de un 5%, ante preocupaciones por una demanda de crudo que baja en una economía que se debilita, y debido al alza del dólar frente al euro.
A la baja del miércoles contribuía también el desplome de las acciones estadounidenses, en medio de señales de funcionarios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo de que el grupo puede bajar aún más su producción si los precios siguen cayendo.
El crudo para entrega en diciembre cerró con una baja de US$3,17, o un 5,34%, a US$56,16 por barril, tras cotizar en la Bolsa Mercantil de Nueva York entre un máximo de US$59,5 y un mínimo de US$55,94, su menor valor desde el 31 de enero del 2007.
La Administración de Información de Energía (EIA) dijo que la demanda en Estados Unidos, el mayor consumidor de petróleo, se espera que baje este año en más de 1 millón de barriles por día (bpd) por primera vez desde 1980.
La EIA recortó su previsión de producción para el 2009 en 740.000 bpd.
El tono pesimista fue establecido antes por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que dijo que desaceleración en la economía mundial podría forzarla a recortar más su pronóstico para la demanda por petróleo cuando entregue su último reporte mensual el jueves.
Las turbulencias en los mercados financieros mundiales ya habían llevado a la AIE, que asesora a varias de las principales economías en políticas energéticas, a recortar su previsión de demanda mundial por petróleo en el 2008 a su tasa más baja en 15 años de sólo 440.00 barriles por día.
El jefe de la AIE dijo el miércoles que la agencia tiene que tomar en cuenta el cambio en la perspectiva sobre la economía mundial.
"Podríamos recortar la demanda (...) debido a que el FMI (Fondo Monetario Internacional) cambió de manera importante sus proyecciones sobre la economía mundial", dijo a Reuters Nobuo Tanaka, jefe de la AIE.
El comunicado de la AIE reforzó los temores entre operadores y analistas de que la violencia de la recesión que afecta a varias de las principales economías del mundo todavía no ha sido completamente incorporado en las proyecciones de demanda por petróleo.