5 de noviembre de 2008
Investigación de la gestora Schroders asegura que en promedio entre los años 1936 y 2007, el desempeño bursátil ha sido más favorable cuando el Presidente es un demócrata.
Una cosas son los discursos, y otra muy distinta los hechos. Pese que en general en Estados Unidos los inversionistas de Wall Street comulgan más con los ideales de liberalismo económico y la desregulación de los mercados impulsados por el Partido Republicano, frente al mayor control fiscal que se asocia a los demócratas, es bajo la administración de estos últimos donde se han obtenido mejores resultados y mayores ganancias bursátiles.
En el día en que el país del Norte decidirá quién será su Presidente por los próximos cuatro años entre los aspirantes Barack Obama, senador demócrata por el Estado de Illinois, y John McCain, senador republicano por Arizona, un estudio de la gestora Schroders señaló que, en promedio entre los años 1936 y 2007, el desempeño bursátil ha sido más favorable cuando el presidente es un demócrata.
Tomando como medida el desempeño del índice S&P, el más representativo de la economía estadounidense, el estudio señala que en promedio, el referencial se ha anotado ganancias del 13,4% durante las administraciones demócratas (con rendimientos destacados del 37,6% anual en 1995, durante la administración Clinton), mientras que bajo presidentes republicanos las utilidades han crecido un 11,4% (con un peak de 52,3% en 1954).
"En general, los profesionales de Wall Street han reaccionado más positivamente a las victorias republicanas, sin embargo, resulta curioso que a lo largo de la historia el mercado de valores ha tendido a comportarse ligeramente mejor con las administraciones demócratas", dijo la consultora.
BONANZA ECONOMICA
Asimismo, el estudio señala que para un periodo presidencial de cuatro años con derecho a una reelección, en general los años de bonanza económica se concentran en el tercero y el cuarto, mientras que los más débiles en términos de rendimiento bursátil son los dos primeros.
Según el estudio, durante el primer año de la elección de un presidente, el rendimiento promedio del S&P entre 1936-2007 fue de un 5,6%, en el segundo de 9,75%, en el tercero -generalmente el más destacado- un 20,3% y en el cuarto, un 12,9%. Asimismo, tanto las bonanzas como las crisis económicas, principalmente al final de una mandato, han determinado la reelección de un presidente o el cambio de gobierno, como los casos más recientes de Jimmy Carter a fines de los 70 o George Bush padre a comienzos de los 90, donde ambos fueron derrotados por los aspirantes Ronald Reagan y Bill Clinton, respectivamente.
"Se espera que los rendimientos sean más flojos en los primeros dos años de una legislatura. Esto se debe a que políticas potencialmente más difíciles o impopulares se pueden implantar o deberían implantarse al comienzo de una administración dado que las siguientes elecciones todavía queda lejos. Llegando el tercer año de una legislatura, existe el aliciente de hacer todo lo que uno pueda para estimular la economía", señala el documento.
LOS SECTORES MÁS FAVORECIDOS
Aún cuando sólo es posible que la madrugada del miércoles se conozcan datos exactos sobre quien será el próximo presidente de Estados Unidos, los analistas señalan que dependiendo de su partido es posible determinar cuáles serán los sectores más favorecidos por la economía.
En el caso de los republicanos, se espera que no existan cambios mayores en la industria petrolera, permitiendo la exploración en áreas protegidas, el sector farmacéutico y las aerolíneas. los mas perjudicados serían las industrias de la bebida, comida y restaurantes, por las restricciones que se quieren imponer a la inmigración.
Si ganan los demócratas, las empresas de biotecnología, industriales y el sector salud recibirían un nuevo impulso económico, mientras que se espera que se amplíe la regulación y los impuestos al tabaco.
En todo caso, cualquiera sea el candidato que gane, el mercado da por descontado que vendrán nuevas regulaciones para el sector financiero, y que el acento estará soló en su flexibilidad.