4 de noviembre de 2008
Credit Suisse rebajó su proyección para el crecimiento económico de China al 7,2%, sumándose a la creciente lista de bancos que anticipan una desaceleración a tasas inferiores al 8%.
Credit Suisse rebajó su proyección para el crecimiento económico de China al 7,2%, sumándose a la creciente lista de bancos que anticipan una desaceleración a tasas inferiores al 8%, el nivel que desearía mantener el Gobierno.
La mayoría de los países estarían satisfechos con un crecimiento del 8% pero los expertos dicen que para China, una nación que atraviesa una fase de rápida urbanización, representa el umbral debajo del cual el país no podría crear suficientes nuevos empleos o elevar los ingresos como para sostener la estabilidad social.
El crecimiento del producto interno bruto (PIB) de China se frenó al 9% en el tercer trimestre, poniendo a la economía en camino a su primer año desde el 2002 con una expansión inferior a los dos dígitos. En 2007, la economía creció 11,9%.
Un par de índices de gerentes de compras de octubre que arrojaron lecturas desfavorables, al mostrar las caídas más profundas de la producción fabril en años, han incrementado las preocupaciones de que China pueda enfrentar una desaceleración más seria de lo previsto anteriormente.
Esto podría reducir las esperanzas de que la expansión china impida una desaceleración aún mayor de la economía global.
"China enfrenta un inminente 'shock' de crecimiento negativo", escribió en un informe Dong Tao, un economista de Credit Suisse en Hong Kong.
Tao prevé que el crecimiento anual del PIB en el cuarto trimestre caiga incluso hasta 5,8%, seguido de un 6,0% en el primer trimestre del 2009 y 6,3% en el segundo trimestre.
El analista rebajó su estimación para la expansión del PIB en todo este año al 8,7% y para el 2009, la redujo al 7,2%. Sus cálculos previos eran de 9,3% y 8,8%, respectivamente.
Tao citó la desaceleración de la construcción y la inversión privada, agregando que él anticipa grandes inversiones públicas en infraestructura y una reducción adicional de 243 puntos básicos en la tasa de interés oficial hacia fines del 2009 para estimular la economía.