26 de octubre de 2008
La entidad ha solicitado 3.500 millones de euros al Estado belga a raíz de su caída del 7% al cierre de la bolsa ayer.
El grupo bancario y asegurador belga KBC apelará a la garantía de Estado en lugar de a la recapitalización para poder hacer frente a la competencia en el mercado belga, adelantó hoy la radio pública RTBF.
La entidad que ha solicitado 3.500 millones de euros al Estado belga a raíz de su caída del 7% al cierre de la bolsa ayer, prefiere esta fórmula a la inyección de capital por ser "un procedimiento menos pesado y políticamente más sencillo".
El mecanismo, que ofrece un aval extraordinario sobre la financiación, ya fue puesto en práctica con el grupo bancario francobelga Dexia.
Hasta ahora KBC era la única gran entidad belga que no había recurrido a la asistencia pública.
Sin embargo, los rumores que apuntaban a un problema de solvencia o liquidez fueron desmentidos por fuentes del propio banco que aclararon que, de optar a una ayuda, lo harían por cuestiones de competencia ya que todos sus competidores directos se había visto beneficiados de medidas similares.
Hasta ahora, el Estado belga ha tenido que acudir al rescate de Fortis al que primero inyectó capital y que acabó dividido, en manos del Estado holandés y del banco francés BNP Paribas y de Dexia, una entidad especializada en la financiación de pequeñas empresas.
En cuanto al holandés ING, muy extendido en Bélgica, el domingo pasado obtuvo 10.000 millones de las arcas públicas para garantizar su estabilidad.