24 de octubre de 2008
El Mandatario de Brasil señaló además que las instituciones financieras no tienen motivos para no prestar dinero.

El Presidente brasileño, Lula da Silva, acusó hoy a los bancos de especular con dinero liberado por el gobierno y reiteró su apuesta en el mercado interno.
"Los bancos tienen responsabilidades concretas (por falta de liquidez) porque no hay ninguna razón para que paren (de dar) financiamiento" declaró Lula.
"Por parte del gobierno nosotros estamos liberando encajes bancarios para hacer préstamos y financiamientos" destacó.
El gobierno liberó unos US$50.000 millones en encajes, dinero que las entidades financieras deben mantener depositado en el Banco Central, y hoy anunció la venta de otros 50.000 millones en "swap", para contener el alza del dólar.
A pesar de los cuestionamientos al sistema financiero, Lula instruyó al ministro de Hacienda, Guido Mantega a que realice consultas con banqueros para conocer sus preocupaciones.
"Tenemos que tomar todas las medidas con cuidado para evitar que esta crisis traiga trastornos mayores a la economía real. Vamos a continuar controlando la inflación, controlando la estabilidad económica y haciendo los gastos necesarios" insistió.
A principios de octubre el mandatario había advertido que exigiría a los bancos la devolución del dinero si éstos no lo prestaban a empresas exportadoras y de otros sectores.
También había cuestionado a empresas exportadoras como Sadia (alimentos) y Aracruz (celulosa) por haber realizado especulación apostando a la caída del dólar, lo que les causó serias pérdidas.
El Presidente brasileño reiteró hoy que la fórmula para enfrentar el riesgo de una caída de la actividad económica es garantizar la demanda del mercado interno.
"Creo que las empresas de comercio minorista tienen que continuar vendiendo, porque aprendí (con él) fútbol que la mejor defensa es el ataque. En este momento Brasil tiene que ir al ataque".
En el plano político el jefe de Estado lanzó críticas a los partidos de la oposición, que criticaron las Medidas Provisorias 442 y 443 (con fuerza de ley), de esta semana, que autorizan al Banco do Brasil que preste socorro a entidades financieras.
"Serán hechas tantas Medidas Provisorias como sea necesario" declaró a un grupo de periodistas.
"No puedo estar preocupado por los gritos de la oposición, porque todo lo que ellos quieren es que Brasil entre en una crisis profunda para" poder decir que tenían "razón con su discurso" sobre la crisis, aseveró Lula.