21 de octubre de 2008
Pero mientras la compañía se afirmaba, la atención giraba hacia otras que ahora son vistas como subcapitalizadas para soportar una recesión en muchas partes del mundo.
El grupo financiero holandés ING recibió una inyección de efectivo de 10.000 millones de euros (US$13.500 millones) y Suecia se unió hoy a los países que están ofreciendo líneas de crédito de emergencia a sus bancos.
Mientras tanto, las preocupaciones sobre la salud del capital acechaban a los grandes prestamistas franceses.
Los títulos de ING Group NV saltaron más de un 29%, luego de que el conglomerado despejara los temores sobre su salud al aceptar dinero estatal, en un acuerdo estructurado para evitar un aumento de capital altamente dilutivo y crear un amortiguador de la crisis de crédito.
Pero mientras una compañía se afirmaba, la atención giraba hacia otras que ahora son vistas como subcapitalizadas para soportar una recesión en muchas partes del mundo y más pérdidas potenciales por sus productos estructurados.
Las acciones de Societe Generale lideraron la fuerte caída de los tres mayores bancos franceses, ante los temores a que sea el próximo en acudir a fondos estatales.
"La fortaleza de capital es claramente una ventaja competitiva en este momento y creemos que los inversionistas probablemente añadirán descuentos a los precios de las acciones de los bancos que son percibidos como demasiado poco capitalizados", dijo Stuart Graham, analista de Merrill Lynch.
Los principales bancos de Europa podrían requerir unos 73.000 millones de euros en capitales adicionales, incluso después de ahorrar alrededor de 36.000 millones de euros mediante recortes de dividendos, dijo Graham en una nota de investigación.
"Los bancos de Francia, Italia y España parecen estar cayendo bajo los ratios (de capital) de Nivel 1", sostuvo.
El francés BNP Paribas podría necesitar 7.300 millones de euros; SocGen, 6.500 millones de euros; y Credit Agricole
Deutsche Bank AG
La ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, dijo a la radio Europe 1 que era posible que Francia tomara participaciones en sus bancos, pero en menor medida que la nacionalización parcial que hizo Gran Bretaña en el sector.
Los reguladores de Reino Unido y Suiza fueron obligados la semana pasada a recaudar el monto de capital que requieren sus bancos para soportar el deterioro de la economía. Es probable que sea difícil juntar fondos en forma privada, por lo que los fondos de los contribuyentes serían la ayuda más probable.