16 de octubre de 2008
Los analistas esperaban que el índice de precios al consumidor subiera un 0,1% tras una baja de 0,1% en agosto. El dato se mantuvo en un 4,9% anual.
Los precios al consumidor estadounidense se mantuvieron planos en septiembre por una baja en los costos de energía, en nueva evidencia de que disminuyen las presiones inflacionarias, reportó hoy el Gobierno.
Los analistas consultados por Reuters esperaban que el índice de precios al consumidor subiera un 0,1% tras una baja de 0,1% en agosto. El dato se mantuvo en un 4,9% anual.
Excluyendo los costos volátiles de alimentos y energía, el llamado IPC subyacente fue también más moderado de lo esperado, subiendo 0,1% en el mes, en lugar del 0,2% que esperaban los economistas.
En un año, la inflación subyacente hasta septiembre ha sido del 2,5%.
El dato de inflación da a la Reserva Federal más argumentos para otro aflojamiento de la política monetaria después que, hace dos semanas, rebajó en medio punto la tasa de interés interbancario (del 2% al 1,5%) como parte de los esfuerzos por reactivar el crédito.
Asimismo, muestra que algunas compañías, y en especial las cadenas de tiendas de descuento, recortan sus precios para atraer a los consumidores, que desde hace meses han restringido sus compras a lo esencial, como comida y combustible.