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22 de abril de 2008

NEGOCIOS

Obispos hacen urgente llamado al diálogo en conflicto de subcontratistas

Obispos de diócesis que están en las distintas divisiones de Codelco elaboraron declaración conjunta y rechazaron la violencia.


22/04/2008 - 12:16

El presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Alejandro Goic, llamó hoy a evitar la violencia y retomar el diálogo para superar el conflicto entre los subcontratistas del cobre y Codelco.

Al leer una declaración firmada por los obispos de las diócesis en que operan divisiones de Codelco, Goic dijo que "la violencia no constituye jamás una respuesta justa".

En el texto, los obispos afirman que "la violencia es un mal, un hecho inaceptable como solución de problemas, una solución indigna del hombre". Citando el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, subrayan que la "violencia destruye lo que pretende defender: la dignidad, la vida, la libertad del ser humano".

La declaración, que lleva por título "Los caminos de la paz", fue leída en forma simultánea en sus respectivas diócesis por Guillermo Vera Soto, Obispo Prelado de Calama; Mauricio Bridio, Vicario General de Copiapó; Cristián Contreras Molina, Obispo de San Felipe; y Alejandro Goic, Obispo de Rancagua.

Agregan los obispos que una inmensa mayoría de los empleados anhela trabajar y que son impedidos de hacerlo por el riesgo de su integridad física y aún de sus vidas. Y reiteran con energía que "la fuerza no es el camino para encarar conflictos que deben resolverse con racionalidad y diálogo".

Respecto de las diversas interpretaciones acerca de los cumplimientos del acuerdo-marco, los obispos sostienen que "no resulta fácil discernir, en un tema con muchas complejidades y aristas, quién tiene la razón. Se escuchan por muchas partes afirmaciones categóricas a favor o en contra de ambas posiciones, sin un conocimiento real y profundo de lo que verdaderamente acontece".

Añaden que el problema de fondo en la sociedad chilena en el campo laboral, son los grandes desequilibrios económicos y sociales existentes en el mundo del trabajo y que se han de afrontar estableciendo la justa jerarquía de valores y colocando en primer lugar la dignidad de la persona que trabaja.

EL DÍA