8 de octubre de 2008
Los papeles de la serie A de Telefónica Chile (CTC-A), los más representativos, finalizaron con una baja de 4,08%, luego de estar supendidos gran parte de la sesión.
Con una caída de más de 4% cerraron el martes las acciones de Telefónica Chile, luego que se rechazara la Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA) lanzada por Telefónica España. Los papeles de CTC-A cayeron 4,08% a $870,0 por acción, con negocios por unos $570 millones, mientras que los de la serie B (CTC-B) no registraron movimientos.
La Bolsa de Comercio suspendió las acciones de CTC a las 11:35 de la mañana, ya que estaban subiendo cerca de 8%. Las operaciones se reanudaron a las 15:30, con los papeles cayendo más de 6%.
Los accionistas de Telefónica rechazaron hoy OPA presentada por Telefónica España por casi un 30%, cuando para la aprobación se requería el 75% de los votos.
Los principales opositores a la oferta fueron las AFP, que luego de tensas negociaciones, decidieron rechazar en bloque la propuesta. La primera en votar fue AFP Capital, representada por Rodrigo Arce, que expresó su rechazo. Inmediatamente le siguieron AFP Curpum, AFP Habitat, AFP Planvital y AFP Provida, que votaron de la misma manera.
En conjunto, los fondos de pensiones tienen un 21% de la propiedad de la compañía.
Los accionistas minoritarios también manifestaron su desaprobación en masa. La mayor parte de los presentes en la sala decidió rechazar la oferta, aunque algunos, como el empresario Sebastián Piñera -representado a través de poderes por su hijo Juan Sebastián Piñera Morel-, votaron a favor de la oferta. Piñera tiene poco más de 3 millones de acciones en la firma.
Luego del voto en contrario de las AFP, comenzaron nuevamente las negociaciones para obtener los sufragios de apoyo para la oferta de parte de los fondos de inversión y las corredoras de bolsa, los que finalmente se manifestaron con distintas posiciones.
Una vez concluida la votación, el representante de Telefónica Internacional, Jorge Delpiano, leyó una declaración, indicando que, en la actual coyuntura económica, "la oferta presentada ha significado un enorme esfuerzo para Telefónica", agregando que la "mantención" de la misma también lo era.
En la misma línea, el presidente de Telefónica Chile, Emilio Gilolmo, destacó la oferta realizada por la matriz española, agregando que el hecho de que haya sido rechazada "no cambia nada" en la compañía.
Telefónica, haciendo un esfuerzo en esto tiempos de deblace financiera mundial, le pareció que hacer una oferta por una cifra equivalente a US$1.000 millones era una oferta generosa y en línea con lo que la compañía, según todos los analistas, vale en el mercado, pero los acciones han decidido rechazarla (...) pues como estábamos antes, seguiremos con el 45%, seguimos teniendo la responsabilidad de la gestión de la compañía y seguiremos tan entusiasmados como antes por la compañía (...)esto (el rechazo) no cambia nada, hubiera cambiado si la OPA hubiera sido aceptada, pero al no haber sido aceptada, no cambia nada, sigue todo como estaba", dijo.
LA VOTACIÓN
Durante la junta extraordinaria no se logró el quórum para aprobar la OPA: el 55,69% (unos 533 millones de acciones) respaldó la oferta de Telefónica España, el 29,06% (unas 278 millones de acciones) la rechazó, un 8,01% se abstuvo y un 1,13% no votó.
El mínimo para que fuera aceptada la oferta era del 75% de los votos a favor.
Transcurridos menos de 30 minutos desde el comienzo de la junta extraordinaria de accionistas, uno de los representantes de las AFP Capital solicitó a la mesa directiva suspender la reunión, ya que aún se encontraban "en negociaciones" para dirimir su voto. Luego de pasados los 20 minutos de receso, AFP Capital pidió una nueva suspensión de una hora. Finalmente, la junta extraordinaria recién se reanudó pasadas las 12:30 horas.
La junta de accionistas estuvo marcada por las fuertes críticas -por parte de algunos minoritarios- a la administración de la firma de telecomunicaciones, reclamando por la pérdida de valor de la compañía y por la "baja oferta hecha a los accionistas".
La oferta realizada por Telefónica España consistía en un pago de $1.000 por acción para la serie A y $900 para la serie B.
En respuesta a las críticas de los accionistas respecto a la "mala administración de la firma", el gerente general de la compañía, José Molés, culpó al decreto tarifario de 1999 de la pérdida de valor de que ha sido objeto la compañía. Molés indicó que este decreto "casi hace quebrar a la compañía y fue un milagro que no quebrara".
Asimismo, señaló que la regulación a la que ha estado sometida la empresa ha fortalecido a la competencia directa de la compañía en desmedro de sus propios negocios, de lo cual culpó directamente al gobierno. "Lo que ha pasado en el mercado es lo que el gobierno ha querido", dijo Molés.
La junta de hoy debía aprobar el cambio en los estatutos de la sociedad -paso clave para autorizar la OPA-, con la eliminación de los artículos 5°bis referido al límite máximo de concentración de propiedad en un accionista, lo que le permitiría a Telefónica España incrementar su participación desde el actual 44,95 hasta el 100%; 17°bis referido al quórum calificado del directorio para celebrar operaciones; 24°bis respecto de las facultades del directorio; 28°bis referido a la designación de inspectores de cuentas; 32°bis sobre la aprobación de políticas de inversión, 33°bis; 40°bis respecto de los derechos a voto, 45°bis; 47°bis respecto del derecho a retiro de las AFP y 51°bis.