4 de octubre de 2008
Los ojos están puestos en la Cámara de Representantes de EE.UU., que deberá votar por segunda vez el plan de rescate para Wall Street. El nuevo proyecto llega a US$850.000 millones con las peticiones de los senadores.

1. ¿Qué pasa si no se aprueba hoy el plan de rescate?
Sería una pésima noticia. "El efecto dominó persistiría por bastante tiempo más con el consiguiente traspaso al sector real de la economía", dice Rodrigo Aravena, de BanChile. El dólar seguiría escalando más allá de lo visto hasta hoy, pues los inversionistas tenderían a refugiarse en los bonos del Tesoro norteamericano.
Pablo Correa, de Santander GBM, añade que se acentuaría el panorama visto el lunes, cuando los representantes rechazaron el plan: una fuerte corrección a la baja en las bolsas, mayores ajustes en la liquidez de los mercados interbancarios en EE.UU., lo que golpearía al resto del mundo y una baja en el precio de los commodities. Tomás Flores, de LyD, añade que las autoridades estarían más reacias a tomar medidas porque podrían ir a la cárcel ante su actuación discrecional en el rescate, como ha sucedido en otras partes del mundo, incluido Chile en los 80. Obligaría a buscar nuevas fórmulas de salvataje. Recesión profunda.
2. ¿Qué pasará si se aprueba?
El mercado prácticamente lo da por descontado (probabilidad del 70%). Se espera un alza moderada del dólar y la Bolsa no caería en euforia. Actúa como una señal de confianza: transmite calma a los mercados. Para Gustavo Cañonero, de Deutsche Bank, aún siendo exitoso, vendrá un período de reducción de crédito y desaceleración mundial. Se evita un colpaso mayor, donde se pondrían en riesgo las instituciones financieras y por tanto, el ahorro de los nortamericanos que podría extenderse más allá de esas fronteras. Además, de acuerdo a Flores, facilita nuevas medidas. La volatilidad continuará. Recesión moderada.
3. ¿Serán suficientes los US$700.000 millones?
No necesariamente. Si bien Cañonero dice que dada la estructura del sistema bancario da la impresión de que es un número razonable, porque cubriría cerca del 10% de los balances de las instituciones financieras que en principio podrían tener alguna relación con el mercado donde partió el problema, sólo el tiempo dará la respuesta. Para Correa, el plan ataca sólo una parte del problema, la liquidez, pero no la recapitalización de los bancos. Por lo tanto, una vez aprobado, deberían venir propuestas que resuelvan este punto, de lo contrario habrá más quiebras y se secarán los préstamos.
4. ¿Se salvará EE.UU. de la recesión?
Se ve difícil. Y la respuesta es válida con o sin plan se salvataje. La diferencia de una u otra situación está dada por la duración y profundidad de la misma. Para Hernán Cheyre, de Econsult, "en la medida en que las crisis financieras atascan la entrega de créditos -que es el lubricante de los sistemas- las economías en general se van a ver enfrentadas a una situación más recesiva, sí o sí".
Rodrigo Aravena dice que EE.UU. ya presenta un cuadro recesivo, y si no cae este trimestre será el próximo, o el primero de 2009, pues los indicadores de manufactura, empleo, gasto y producción industrial dan como resultado que la economía real tiene una altísima probabilidad de que ello suceda. Ayer los pedidos de fábrica bajaron 4%, la mayor caída en dos años y el peor dato semanal en siete años, mientras se dispararon las solicitudes de subsidios de desempleo.
Además, el FMI advirtió que "hay muchas posibilidades de que EE.UU. se encuentre en una profunda y prolongada recesión", basándose en que los patrones de precios de activos, crédito agregado y préstamos hipotecarios en el país del norte durante los recientes episodios de tensión financiera parecen similares a otros que fueron seguidos por recesiones. Correa precisa que si el plan no se aprueba, "la recesión es un hecho y de mayor profundidad de la que hoy se puede imaginar".
5. ¿Qué pasará con Europa?
El escenario es complejo, porque su economía es menos flexible que la de EE.UU. para ajustarse. Mientras en la nación del norte se han tomado medidas coordinadas entre el Tesoro y la Fed -inyecciones de liquidez con facilidades tributarias y bajas tasas de interés-, en Europa la tasa ha subido este año. Además, el Viejo Continente ya muestra enfriamiento del consumo.
Hasta ahora, los gobiernos han sido diligentes para salvar bancos nacionales, pero hay dudas respecto a qué pasará cuando se deba rescatar a una entidad paneuropea. Varias de sus economías ya muestran cuadros recesivos y la apuesta segura es que la tendencia se acentúe.
6. ¿Qué pasará con los Bric (Brasil, Rusia, China e India?
Esta vez están bien preparados para enfrentar una recesión en EE.UU., estiman los analistas, aunque no son inmunes. Rusia y Brasil se verán afectados por la baja en el precio de los commodities (petróleo). China e India crecen por su dinámica propia, pueden tener estornudos, pero ninguno de ellos caería en recesión, lo que es válido para la mayoría de los emergentes, que aprendieron su lección y han aumentado sus reservas.
7. ¿Vienen bajas de tasas?
Este escenario es cada día más probable en el mundo creen los expertos. Si bien ayer el Banco Central Europeo mantuvo los tipos de interés de la eurozona en 4,25%, su presidente, Jean-Claude Trichet, abrió la puerta a una rebaja en el corto plazo. De hecho, el consejo debatió tal posibilidad por primera vez desde el inicio de la crisis en agosto de 2007. A nivel de mercado, también se suman nuevas voces que ven un próximo recorte por parte de la Reserva Federal. Las bajas en las tasas se facilitarán en la medida en que los cuadros recesivos se concreten.