2 de octubre de 2008
"No hay 'paquete. La situación está más tranquila", expresó el mandatario, al salir de una reunión con el grupo de coordinación política del gobierno.
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, negó hoy que su gobierno esté preparando un paquete de medidas para hacer frente a la crisis financiera iniciada en Estados Unidos.
"No hay paquete. La situación está más tranquila", expresó el mandatario, al salir de una reunión con el grupo de coordinación política del gobierno, integrado por los titulares de las carteras de Hacienda, Guido Mantega; Planeamiento, Paulo Bernardo; Relaciones Institucionales, José Mucio Monteiro; y por la ministra jefa del Gabinete Civil, Dilma Rousseff.
Según asesores gubernamentales, durante la reunión el ministro de Hacienda reiteró que, pese a la crisis, se mantienen las condiciones de seguridad para la economía brasileña, que sigue disfrutando de la confianza de los inversionistas internacionales.
Lula da Silva ha asegurado que la economía brasileña está sólida y por ello no sufrirá graves efectos de las turbulencias en el mercado financiero mundial.
Sin embargo, tras entrevistarse ayer en Manaos con sus pares de Bolivia, Evo Morales; Ecuador, Rafael Correa; y de Venezuela, Hugo Chávez, admitió que "la crisis es muy seria, y tan profunda que nosotros no sabemos qué va a pasar mañana".
"Seguramente, esta quizás sea una de las peores crisis que ya vivió el mundo", agregó el mandatario, quien expresó la esperanza de que Estados Unidos logre una salida para superar los problemas actuales.