16 de septiembre de 2008
La disminución en los precios de la energía, sobretodo el petróleo es parte importante de la disminución de agosto. En tanto, el IPC subyacente subió un 0,2%.
Los precios al consumidor estadounidense bajaron un 0,1% en agosto, la primera caída en casi dos años, al disminuir los costos de la energía, en una señal de que la desaceleración de la economía alivia algunas presiones de inflación, dijo este martes el Gobierno.
La baja en el Indice de Precios al Consumidor de agosto estuvo en línea con las previsiones de economistas de Wall Street y se produjo luego de un alza del 0,8% en julio, dijo el Departamento de Trabajo.
Excluyendo los costos volátiles de alimentos y energía, el llamado IPC subyacente subió un 0,2%, una baja desde el avance de 0,3% registrado en julio. El IPC subyacente también estuvo en línea con las previsiones de analistas.
"Si la Reserva Federal está considerando recortar las tasas de interés esta tarde, este dato le da un poco más de libertad para hacer eso", dijo Robert McIntosh, economista jefe de Eaton Vance Corp. en Boston.
Sin incluir los costos volátiles de alimentos y energía, el llamado IPC subyacente subió un 0,2%, una baja desde el avance de 0,3% registrado en julio. El IPC subyacente también estuvo en línea con las previsiones de analistas.
Sobre una base anualizada, los precios al consumidor en general aumentaron un 5,4% y los precios subyacentes subieron un 2,5%.
Los precios de la energía cayeron un 3,1% en agosto, el mayor descenso desde octubre del 2006, tras haber subido un 4% en julio.
Los costos de las viviendas cayeron un 0,1% el mes pasado, el primer declive desde principios del 2003, tras haber subido un 0,6% en julio. Los costos del transporte declinaron un 1,5% tras un aumento del 1,7% en julio, ya que los precios de la gasolina descendieron en un 4,2%.
La noticia favorable sobre los precios al consumidor fue divulgada poco antes de que los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto se reúnan para considerar la estrategia de las tasas de interés, en medio de una severa crisis en los mercados de crédito que ha sacudido a los inversores en todo el mundo.