15 de septiembre de 2008
La Fed anunció unas medidas de emergencia para las operaciones de préstamos. En Europa, tanto el Banco Central Europeo como las autoridades monetarias de Alemania, Francia, Gran Bretaña y Suiza también respondieron.

Los bancos centrales de todo el mundo se movilizaron para tranquilizar a los mercados financieros, asustados por la quiebra de Lehman Brothers y la venta de Merrill Lynch, dos gigantes de Wall Street que muchos consideraban demasiado grandes para caer.
Las bolsas mundiales se hundían, el dólar sufría bruscas oscilaciones y crecía fuertemente la demanda del crédito de corto plazo de los organismos monetarios. En el mercado interbancario, el costo del financiamiento "overnight" en dólares se disparó casi un punto porcentual entero, al récord en alrededor de tres meses.
La respuesta de los funcionarios monetarios empezó con la Reserva Federal de Estados Unidos, que dijo que los bancos centrales, los reguladores y los supervisores estaban en contacto estrecho a nivel internacional, y vigilando los eventos a medida que se desarrollaban.
La Fed anunció unas medidas de emergencia para las operaciones de préstamos que, en la práctica, relajan los términos bajo los cuales los bancos pueden endeudarse con el organismo monetario. En Europa, tanto el Banco Central Europeo como las autoridades monetarias de Alemania, Francia, Gran Bretaña y Suiza también respondieron.
El BCE realizó una operación en el mercado de dinero en la que asignó liquidez a un día para los bancos por 30.000 millones de euros, sólo un tercio del nivel demandado.
BANCOS ATESORAN DINERO
Los economistas Jacques Cailloux y Gareth Claase de Royal Bank of Scotland decían que un nivel tan alto de la demanda, similar al visto cuando la crisis del crédito colocó por primera vez en modalidad de emergencia al BCE en agosto del 2007, mostraba lo frágil que era la situación.
"El BCE probablemente tomará nota de que el sistema financiero sigue hambriento de efectivo, y de que por lo tanto podría verse forzado a intervenir nuevamente", dijeron los economistas.
El Banco de Inglaterra puso en el sistema financiero unas 5.000 millones de libras esterlinas adicionales, tras recibir pedidos de casi cinco veces la suma disponible de fondos a tres días. El Banco Nacional de Suiza también ofreció liquidez extra al mercado de dinero.
El costo interbancario del financiamiento en dólares a un día se disparó el lunes al récord en casi tres meses.
La prima pagada por fondos interbancarios en dólares a un día se fijó en 3,10625%, de acuerdo con el último reporte diario de la Asociación de Banqueros Británicos, un alza de casi un punto porcentual, al máximo desde fines de junio.
"La mayoría de los bancos está tratando de hacer lo obvio, que es atesorar liquidez", dijo David Keeble, un estratega financiero de Calyon en Londres.
En Asia, las autoridades del banco central japonés confirmaron que estaban vigilando la situación de cerca, y el mensaje en Europa era el mismo.
El dólar y las acciones se derrumbaron en Asia y Europa, mientras que los títulos públicos, vistos como un refugio seguro para el dinero en tiempos de incertidumbre, subían fuertemente después de que unas negociaciones de emergencia del fin de semana no alcanzaran para salvar a Lehman.
Ahora, este banco de inversión, de 158 años de antigüedad, se ha convertido en la víctima más reciente de la crisis del crédito que empezó hace ya 13 meses.
Los problemas de Wall Street han activado versiones de que la Reserva Federal de Estados Unidos podría rebajar las tasas de interés desde el 2% actual cuando se reúna esta semana.
El mercado de futuros de las tasas de interés asignaba una probabilidad de hasta 80% de que la Fed recorte su tasa a 1,75% el martes.
Diez de los principales bancos centrales del mundo acordaron establecer un fondo de emergencia por US$70.000 millones, con la posibilidad abierta de que cualquiera de ellos pueda acudir a una suma equivalente hasta un tercio del total.