latercera.cl

15 de septiembre de 2008

NEGOCIOS

Un total de 23 de las principales economías del mundo se encuentran en ambiente recesivo

Los temores sobre una recesión global, que en el primer semestre asomaban en forma tímida, finalmente se están materializando en las principales economías del planeta. Este año, el 40% del PIB mundial habrá registrado uno o más trimestres en rojo.

Mauricio Rodríguez K.


14/09/2008 - 09:58

A 13 meses de gatillada la crisis crediticia a partir de los problemas subprime en EE.UU., no son sólo grandes bancos de Wall Street, como Bear Stearns y Lehman Bros. los golpeados.

No una ni dos, sino que una veintena de las economías más grandes del mundo, que suman casi el 40% del PIB global, experimenta hoy un ambiente recesivo. Esto es, en alguno de los dos trimestres pasados han registrado un retroceso del PIB, o se presume que lo hará durante el tercer o el cuarto trimestre.

La desvalorización inmobiliaria que viene sufriendo EE.UU. amenaza desde por lo menos hace un año a la economía más grande del planeta con una recesión. De hecho, sólo "la ha evitado marginalmente hasta ahora, aunque tememos que todavía pueda caer en una", dice Joseph LaVorgna, economista para este mercado del Deutsche Bank, en Nueva York.

Mal que mal, en ese país se habla hace rato de una "recesión de utilidades" en el sector corporativo; la inversión se deprimió a un ritmo de 7% en los primeros dos trimestres y LaVorgna prevé que el consumo (dos tercios del PIB americano) se mantendrá estancado hasta marzo próximo.

La confianza, las utilidades y la producción en el resto del mundo desarrollado se contagiaron con ese lastre, poniendo fin definitivamente al quinquenio 2003-07, cuando la economía global se expandió a un promedio de 4,6%. En ningún otro período de cinco años se expandió a tal velocidad el PIB mundial desde al menos 1984, dicen las cifras del Fondo Monetario Internacional.

El FMI prevé que este año el PIB global se desacelerará significativamente, desde el 4,9% de 2007 a un 3,7%.
Lo que subyace es una creciente debilidad en el mundo desarrollado, y que también permea de a poco a los mercados emergentes.
La desaceleración del crecimiento es también la que está detrás de la persistente baja del precio del cobre, del petróleo y del resto de los commodities vista en las últimas semanas.


VEINTITRÉS Y CONTANDO

"Hemos contado al menos 20 economías en todo el mundo que están experimentando crecimiento negativo en sus últimas lecturas de PIB", dice Paul Donovan, economista global senior del banco suizo UBS, en Londres.

En realidad, de entre las primeras 50 economías del planeta (la chilena es la número 44, con US$ 164.000 millones producidos el año pasado), y que representan el 95% del PIB mundial, diecinueve han registrado uno o más trimestres de crecimiento negativo en lo que va del año, o lo exhibirán en lo que resta de 2008.

A esas 19 en problemas se añaden otras cuatro que, por grado de desarrollo, aportan relevancia, pese a encontrarse fuera de las 50 más grandes: Nueva Zelandia, Letonia, Estonia e Islandia.

El conjunto de economías con números en rojo representa nada menos que el 39% del PIB mundial, de acuerdo a las estadísticas del banco de inversiones JP Morgan, la Ocde y la Comisión Europea.

Donovan pone en perspectiva la magnitud del fenómeno: "Los países del G7 (EE.UU., Gran Bretaña, Japón, Alemania, Francia, Italia y Canadá) representan la mitad del PIB global. ¿Cómo les ha ido en el año? Mal. El crecimiento en Japón fue negativo (el 15° trimestre negativo desde 1990). El crecimiento en Alemania fue negativo también".

En realidad, el crecimiento de toda la eurozona fue negativo en el segundo trimestre del año, por primera vez desde su creación, en 1998. Una fracción importante de estos países se halla entre los principales compradores de exportaciones chilenas (ver recuadro).

Lo que viene podría ser peor, cree Donovan: "Cinco de los G7 experimentaron algún declive en su crecimiento (en el primer semestre). Sólo Gran Bretaña y EE.UU. lograron un crecimiento positivo. Pero este impulso es temporal; esperamos un tercer trimestre negativo en ambos casos".

EUROPA Y ASIA

El grueso de las dificultades se centra en Europa occidental y en Asia. Catorce de las economías en problemas tienen esta procedencia y representan el 32% del PIB global.

"Las nuevas presiones sobre los mercados financieros desde mediados de año y peores lecturas internas en las economías europeas y japonesa han llevado a un ajuste contínuo de las proyecciones de crecimiento para el mundo desarrollado", dice Joseph Lupton, economista de JP Morgan.

En Europa, las naciones más poderosas son las que más sufren. Alemania y Gran Bretaña han sido las más golpeadas por la crisis subprime, con quiebra de bancos en ambos países.

Esta semana, la Comisión Europea predijo que Alemania y España vivirán en recesión  tanto este como el próximo trimestre. La city londinense apuesta por lo mismo en Gran Bretaña; JP Morgan cree que el PIB británico se contraerá todo este segundo semestre.

Japón, en tanto, es quizás el mayor lastre que arrastra la economía global, dada su condición de segunda principal potencia (8% del PIB mundial). "Nuestros economistas creen su economía continuará hundiéndose durante al menos dos trimestres más", dice un informe enviado por UBS.

EMERGENTES Y VISIÓN 2009

En definitiva, los cálculos de Lupton dicen que de crecer 2,4% el año pasado, los países desarrollados avanzarán un modesto 1,4% en 2008. El avance de este grupo se mantendrá en ese orden en 2009 y sin recesiones en el horizonte para el ejercicio en general.

La historia en los mercados emergentes se anticipa algo más holgada, pero no lo suficiente para sustentar la teoría del desacople.
Por ejemplo, mientras el grueso de Europa occidental está en problemas, las naciones emergentes del este europeo aún muestran un paso y perspectivas sólidos. Sólo tres de esas 22 economías ha registrado datos rojos de crecimiento este año (Turquía, Letonia y Estonia).

Sin embargo, en América Latina, ya México, Venezuela y Colombia registraron una caída del PIB en el primer trimestre, y varios otros países de la región, incluido Chile, probablemente desacelerarán su crecimiento en 2009. 

Asia, en tanto, "aunque seguirá mostrando las tasas de expansión más altas del mundo este y el próximo años, sí se desacelerarán a partir de la menor demanda de los países desarrollados, mientras China avanza hacia una línea de tendencia más moderada", cree Norbert Walter, economista jefe de Deutsche Bank, en Frankfurt.

Pese a la desaceleración que actualmente están experimentando las economías más grandes, los ojos de los analistas aún están puestos en los mercados emergentes en busca de crecimiento. 

Este dará muestras de ralentización, pero a un ritmo aún elevado: el PIB de los países emergentes pasará de 7,5% el año pasado, creen en JP Morgan, a 6% este año y más de 5,6% el próximo -cuatro veces más que el mundo desarrollado.

EL IMPACTO EN CHILE

Chile, como el resto de Latinoamérica, reciente la desaceleración del crecimiento global desde la óptica comercial y del precio de sus materias primas. 

China y EE.UU., los dos principales socios comerciales de Chile (compraron el 25% de lo que el país exportó entre enero y julio últimos) están en el centro de este proceso -el primero arriesgando una recesión recesión aparente, por un lado, y la segunda desacelerando su crecimiento desde 10% y más en años recientes a poco más de 9%.

Aunque el Banco Central comunicó el jueves esperar un crecimiento de 3,1% de los socios comerciales en 2009, lo patente es que 11 de los principales 20 destinos de exportación están entre las economías que cerrarán 2008 con al menos un trimestre en rojo. 

El efecto inmediato para Chile de una recesión o grave desaceleración es un golpe directo a las exportaciones. Los términos de intercambio, también se verían resentidos si el precio del cobre baja y el precio del petróleo no lo hace en el mismo grado. Este ha caído, pero se prevé alto en el futuro cercano, en alrededor de US$ 100. 

Los envíos caerán cerca de 9% el próximo año, de US$ 77.200 millones este año a US$ 70.500 millones, estima Inversiones Security.
Asimismo, también se resintiría la cuenta corriente  que de un superávit de 4,4% del PIB en 2007 a un déficit de 1,1% este año y de 2,7% en 2009, de acuerdo a la última previsión del Banco Central.

La desaceleración económica podría tener un doble filo, si un agravamiento sorpresivo de la situación choca con el ajuste de tasas para controlar la inflación que el Central aún tiene en carpeta.

Actualmente, éste cree que el crecimiento pasará a un rango de entre 3,5% y 4,5% en 2009, desde el de 4,5% a 5% este año. 

El alza de la tasa de política monetaria que el mercado aún prevé (llegaría a 9% a fin de año, desde el 8,25% vigente) podría tener un efecto aún más contractivo en 12 meses (el rezago que tienen los movimientos monetarios) si los pronósticos de crecimiento prueban ser demasiado optimistas.