11 de septiembre de 2008
En el marco de su presentación del Informe de Política Monetaria, el presidente del Banco Central no descartó que el alza del dólar haya afectado a la inflación.

Foto: Rodrigo Cisterna
El presidente del Banco Central, José De Gregorio, dio cuenta de una situación inflacionaria aún más aguda que en meses anteriores, al presentar el Informe de Política Monetaria ante el Senado. En este sentido, dijo que el costo de controlar la fuerte expansión del IPC (que en agosto llegó a 9,3% en 12 meses) implicará un menor dinamismo de la actividad económica.
“Para controlar la inflación se necesita de una desaceleración. Esa desaceleración es bastante moderada, pero si nosotros dejamos que eso no ocurra con prontitud, lo que vamos a terminar haciendo es sacrificando mucho más crecimiento futuro”, dijo la autoridad monetaria.
En tanto, agregó que el problema inflacionario hay que abordarlo ahora. Esto no es sacrificar un poco más de inflación por un poco de crecimiento hoy. Es tener algo menos de crecimiento hoy, por tener mucho más de crecimiento mañana si esta situación se complica y permanece más allá de lo prudente”.
Respecto a las recientes medidas impulsadas por el Ministerio de Hacienda, De Gregorio aseguró que aunque no es de las mayores, es una contribución que atenúa el impacto de la inflación.
Frente al escenario internacional, el economista del MIT, aseguró que “es particularmente incierto y complejo. Puede moverse en muchas direcciones: en una debilidad muy fuerte que genera problemas a la economía abierta como la chilena, pero por otro lado una caída de precios, en particular del petróleo, que provocaría un cierto alivio”
INTERVENCIÓN CAMBIARIA
Aunque De Gregorio, defendió la intervención del mercado cambiario, (realizada en abril), no descartó que el incremento del dólar haya significado un incremento en la inflación.
“No se puede descartar que el tipo de cambio haya jugado algún rol en la mayor inflación de los meses más recientes”, explicando que esto se debe a la existencia de precios de bienes regulados donde el dólar es uno de los indicadores usados en su fijación.
Sin embargo, De Gregorio manifestó que “la intervención se ha llevado a cabo de manera mecánica y transparente, sin ningún objetivo cambiario, de manera de mantener la completa capacidad de modificar la TPM (tasa de política monetaria) si las perspectivas inflacionarias así lo requieran. Y así es como finalmente sucedió”.
INFLACIÓN INTERNA
Al igual que en los informes anteriores el presidente del instituto emisor insistió en que las presiones sobre la inflación son externas, gracias al aumento de los alimentos y combustibles. No obstante, esta vez se abrió a la posibilidad de incidencias internas, asegurando que “podría estar ocurriendo una mayor indexación de precios y salarios en respuesta a la alta inflación”.
A la vez, aseguró que “no podemos descartar que una demanda interna creciendo con vigor, pueda haber facilitado el traspaso de los shocks de costos a los precios de los bienes y servicios”. Precisó que se debe considerar que el aumento de los costos de la energía ha generado significativas presiones de costos, que han sido difíciles de absorber son generar algunos cambios de precios”.