10 de septiembre de 2008
La caída de las ventas de automóviles, sobretodo camionetas, ha perjudicado a ambas compañías.
Las empresas Ford y General Motors de España proyectan suprimir 1.300 y 600 empleos, respectivamente, a causa de la caída de ventas que afecta al sector como consecuencia de la crisis económica, informaron hoy fuentes empresariales.
La dirección de la planta de Ford en Valencia está negociando con los sindicatos una reducción de la plantilla de empleados a través de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), que afectará a 1.300 de los 7.500 trabajadores con los que actualmente cuenta la factoría, precisaron los informes.
La decisión, según las fuentes, estaría motivada por la caídas de las ventas de automóviles de los últimos meses, que ha llevado a Ford Europa a recortar la producción.
El ERE estará vigente desde el 29 de septiembre hasta el 19 de diciembre, pero se prolongaría durante las vacaciones de Navidad y Año Nuevo para alargar el periodo de inactividad de estos empleados.
Los afectados volverían a trabajar en enero si se superan las condiciones adversas que enfrenta la empresa automotriz. Los trabajadores están tratando de conseguir un compromiso por escrito de la compañía que garantice su vuelta al trabajo.
Por su parte, la dirección de General Motors (GM) de España pretende suprimir durante un año 600 contratos en la planta de Figueruelas (Zaragoza) para afrontar la caída de la demanda, según dijo el presidente del Comité de Empresa, José Juan Arcéiz.
La medida comenzará a negociarse la próxima semana y afectará principalmente al personal de manufactura de la planta, donde trabajan unas 7.500 personas.