1 de septiembre de 2008
"Gustav" amenaza en su recorrido por el Golfo de México con afectar a las miles de explotaciones petrolíferas y de gas natural, así como a las industrias petroquímicas presentes en las costas de EE.UU.

El huracán "Gustav" amenaza en su recorrido por el Golfo de México con afectar a las miles de explotaciones petrolíferas y de gas natural, así como a las industrias petroquímicas presentes en las costas de Estados Unidos.
Muchas de las plataformas de explotación fueron ya evacuadas. Según datos del servicio de información energética Rigzone se evacuaron más de 223 de las 717 plataformas permanentes de producción. También se cerraron 45 de las 121 torres movibles de perforación. Sólo quedan algunos miles de pequeñas instalaciones de bombeo sobre todo en posiciones cercanas a la costa.
El Golfo de México y la cosa del golfo, en especial desde Houston (en el estado federal de Texas) hasta Louisiana, están considerados como el corazón de la industria energética estadounidense con la mayor concentración de complejos petroquímicos y de refinerías.
Cerca de un cuarto de las extracciones estadounidenses de petróleo proceden, según el Instituto Americano del Petróleo, del Golfo de México. Eso significa actualmente alrededor de 1,3 millones de barriles diarios (un barril son 159 litros) de oro negro. A eso se le une un 10% del volumen nacional de gas natural. En total se estiman en unas 4.000 las pequeñas y grandes plataformas de explotación en el golfo. Desde éstas, el petróleo y el gas son transportados a tierra a través de unos 53.000 kilómetros de oleoductos y gasoductos.
Durante los huracanes "Katrina" y "Rita" en 2005 se tuvo que reducir la producción de barriles de petróleo un 95%, la explotación de gas se restringió un 88%. A causa de ello, los precios explotaron.
Tras la experiencia de esas dos destructoras tormentas, la industria de bajamar introdujo nueva seguridad en las instalaciones. Gracias a ello, las torres de perforación cuentan ahora con entre 12 y 16 dispositivos de sujeción por los ocho de antes. Ahora se contruyen plataformas más altas y se refuerzan las antiguas, declara Andy Radford del Instituto Americano del Petróleo a CNNMoney. Aparte, las tuberías de distribución se entierran a mayor profundidad.