19 de agosto de 2008
"Sería un error para la economía mundial y perjudicial para los países en desarrollo no aprovecharlo", dijo el alto personero a través de un comunicado.
El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, se sumó a aquellos que piden la reanudación de las conversaciones comerciales globales de la Ronda de Doha.
Zoellick dijo que en el encuentro de julio, que fracasó por un desacuerdo en torno a cómo ayudar a los agricultores de los países pobres a hacer frente a una eventual avalancha de importaciones baratas, había dejado una buena serie de resultados sobre la mesa.
"Sería un error para la economía mundial y perjudicial para los países en desarrollo no aprovecharlo", dijo en un comunicado enviado a Ginebra desde la sede del Banco Mundial en Washington.
Varios países, sobre todo Brasil, han pedido una rápida reanudación de las negociaciones, que apuntaban a lograr un avance dentro de la Ronda de Doha para liberalizar el comercio mundial.
El director general de la OMC, Pascal Lamy, visitará Washington esta semana tras haber viajado en los últimos días a Nueva Delhi para sondear a los funcionarios indios y estadounidenses, cuyas diferencias hicieron naufragar las conversaciones de julio.
En su comunicado, Zoellick esbozó algunas ideas para reconciliar la necesidad de los países en desarrollo de proteger a sus agricultores con la demanda de los exportadores de alimentos, que sostienen que una medida de ese tipo no debería ser abusada para bloquear los flujos normales de comercio.
"Hay mucho en juego como para dejar que este problema descarrile un acuerdo comercial que podría expandir el crecimiento económico y las oportunidades al reducir sustancialmente los subsidios, rebajar los aranceles y abrir los mercados de servicios", dijo Zoelick, que fue representante comercial de Estados Unidos.
Los miembros de la OMC habían acordado intentar llegar a un acuerdo para fines del 2008, antes de que el cambio de Gobierno en Estados Unidos congele las negociaciones.