15 de abril de 2008
La debilidad de la moneda estadounidense y la caída de las reservas llevaron al crudo a un nuevo máximo histórico.

Hacia la media sesión los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) se tranzaba en US$111,17 el barril.
Los futuros del crudo estadounidense subieron fuertemente, ante la depreciación del dólar e interrupciones de suministros. El crudo para entrega en mayo finalizó la sesión a viva voz con un alza de US$1,62, o un 1,47%, con lo que registró un cierre récord de US$111,76 el barril, tras oscilar en un rango de entre US$109,56 y US$111,99, en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex).
El crudo transado en la Nymex marcó un máximo histórico intradiario de US$112,21 el barril el miércoles pasado.
El precio del crudo de Estados Unidos se mantiene por encima de US$110 en las últimas tres sesiones de la pasada semana, debido en gran parte a la debilidad de la moneda estadounidense frente al euro y otras divisas, y la caída de reservas en Estados Unidos.
Los desfavorables resultados trimestrales que difundió hoy el banco Wachovia, el cuarto mayor en Estados Unidos, junto a escasos signos de recuperación del consumo, agudizaron hoy la impresión de que la Reserva Federal (Fed) deberá recortar aún más los tipos de interés para impulsar el avance de la economía.
El recorte en los tipos de interés tiende a debilitar a la divisa estadounidense, al reducir los rendimientos que consiguen los inversores con activos valorados en dólares.
El debilitamiento de la divisa también abarata las compras de petróleo y de otras materias primas que se negocian en dólares, lo que a menudo presiona al alza a los precios del crudo y de los combustibles derivados.
A ese escenario se sumaban hoy otras noticias que aludían a la pérdida de unos 5.000 barriles diarios de crudo de producción en Nigeria desde el sábado, a causa de acciones de sabotaje contra instalaciones de la compañía italiana Eni SpA.
También se ha interrumpido el flujo de suministros, a causa de un escape, en el sistema de trasvase de crudo Capline, que opera la empresa Shell y lleva petróleo desde el Golfo de México a importantes refinerías en el oeste y centro de Estados Unidos.
EFE