15 de julio de 2008
El Mandatario levantó una prohibición vigente desde principios de los años 90 y que fue emitida por su padre.

El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, levantó hoy la prohibición de perforar en busca de petróleo cerca de las costas del Pacífico y del Atlántico, aunque la medida no tendrá efecto hasta que el Congreso levante una prohibición similar.
La prohibición ejecutiva estaba en vigor desde principios de los años 90 y fue emitida por George H. W. Bush, padre del actual mandatario. La prohibición del Congreso está vigente desde principios de los 80.
Bush justificó la decisión porque "los estadounidenses están preocupados por el alto precio de la gasolina". "Cada uno de nuestros ciudadanos que conduce al trabajo y sale de vacaciones con la familia o maneja un pequeño negocio está notando la tenaza de los crecientes precios en la gasolinera", agregó.
La medida, sin embargo, no tendría en cualquier caso efectos inmediatos en el mercado de combustibles de Estados Unidos. Si se empezara hoy el proceso para extraer petróleo, el primer combustible llegaría a los consumidores dentro de unos siete años, según expertos consultados por medios estadounidenses.
Hace un mes Bush pidió al Congreso que levantase la prohibición, y se comprometió a adaptar el texto presidencial a lo que decidiese el Capitolio. El Congreso, de mayoría demócrata, no respondió a la petición del presidente.
"Mientras el Congreso controlado por los demócratas estaba ocioso, los precios de los combustibles siguieron subiendo. No actuar es inaceptable. Es inaceptable para mí y para los estadounidenses", afirmó Bush en la Casa Blanca.
Si se levanta la prohibición federal, la decisión sobre la perforación en busca de petróleo quedaría en manos de cada estado. Actualmente sólo está permitida la perforación en los estados más al oeste en el golf de México y en determinadas zonas del sur de California y de Alaska.
Según el Departamento del Interior, la plataforma continental estadounidense contiene unos 86.000 millones de barriles de petróleo aún por explotar.
La controversia sobre los precios de la gasolina, que supera ya los cuatro dólares por galón (1,08 dólares por litro), hizo que los dos candidatos a suceder a Bush en la Casa Blanca opinasen sobre el anuncio presidencial.
El republicano John McCain aseguró estar de acuerdo, mientras que el demócrata Barack Obama se opuso. Perforar en la plataforma continental "simplemente prolongaría las fallidas políticas energéticas que vimos en Washington durante 30 años", afirmó Bill Burton, portavoz de Obama.