11 de julio de 2008
El ministro de Energía señaló que se requiere un consenso "amplio", pero no unánime, de la sociedad si se decide llevar a cabo el proyecto.
El año 2018 podría ser la fecha "límite" para que la autoridad tomara la decisión de dar el vamos o rechazar la construcción de una planta nuclear para generación eléctrica si pretende que exista disponibilidad de esta fuente energética hacia mediados de la década de 2020, cuando se prevé que la "brecha" entre los proyectos energéticos de generación actualmente en carpeta, y considerando iniciativas como HidroAysén o las centrales en los ríos Cuervo y Blanco, y las necesidades del país, se amplíe.
Según señaló el ministro de Energía, Marcelo Tokman, en caso que se decidiera apurar el proceso, que en total -y siguiendo las recomendaciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) tomaría entre 12 y 15 años- la decisión no debería pasar de la mencionada fecha, ya que, entre otras cosas, la disponibilidad del equipamiento necesario para la construcción estaría "muy estrecha" dada la alta demanda mundial. En el caso que se cumpliera estrictamente el plan recomendado por la AIE, esta fecha podría ampliarse en unos 5 años.
"Uno requeriría, tomando en cuenta además lo apretado de los mercados, al menos entre 10 y 15 años desde donde estamos ahora, hasta tener generación de núcleo-electricidad, eso significa que, siguiendo todo el proceso, si se tuviese que apurar mucho, uno podría hasta el 2018 (tomar la decisión) (..) si es que se hace de acuerdo a los pasos más recomendados, estamos hablando de 2023, y lo que hemos visto estos días es que desde el punto de vista de los requerimientos, probablemente, si es que no se llega a alguna alternativa, el 2025 o incluso más adelante, con lo cual la conclusión es que tenemos el tiempo para hacer esto de manera sumamente responsable", dijo.
El ministro indicó que el levantamiento de información, en el cual se está trabajando actualmente, durará unos tres años, por lo que en los "primeros años del próximo gobierno" se podría avanzar a la etapa siguiente, que será someter a la discusión pública dicha información.
En este sentido, Tokman indicó que para "dar el vamos" al proyecto se requerirá tanto el compromiso del gobierno como el de la mayoría de la sociedad, aunque descartó que se necesite la "unanimidad" la población, ´pues siempre esta iniciativa contará con un grado de rechazo en algunos grupos.
"Una decisión donde se invierte esta cantidad de recursos, para una planta que en estos momentos están durando 60 y hasta 80 años, y nosotros queremos que un inversionista esté dispuesto a asumir este riesgo, tiene que ver no solamente con un convencimiento de un gobierno en un momento, sino que hay una visión mayoritaria de la sociedad a favor (...) se requiere un consenso, un amplio consenso, pero en ningún caso se va a esperar contar con una unanimidad".