10 de junio de 2008
Manifestantes protestaban hoy en la India, Hong Kong y Nepal por los altos precios de los productos petroleros, mientras que los españoles se abastecían de alimentos y combustibles ante los temores de escasez.
Manifestantes protestaban hoy en la India, Hong Kong y Nepal por los altos precios de los productos petroleros, mientras que los españoles se abastecían de alimentos y combustibles ante los temores a que se produzca una escasez en medio de una huelga de camioneros.
Los camioneros surcoreanos también amenazaban con lanzar un paro, con lo que aumentaban la presión sobre los gobiernos asiáticos que luchan por impedir que los elevados precios socaven sus presupuestos y evitar que la carga sobre los ciudadanos sea tan pesada que genere inestabilidad política.
La huelga de los camioneros españoles, a la que se unieron sus colegas portugueses, era respaldada por protestas a lo largo de la frontera con Francia por el impacto de los altos precios del petróleo, que la semana pasada se dispararon a un récord de más de US$139 el barril.
El diésel ha subido a 1,30 euros el litro, frente a los 0,95 euros del año pasado, por lo que los gobiernos de la Unión Europea se han visto presionados para que brinden ayuda a los mayores consumidores del combustible, como los camioneros, taxistas, pescadores y agricultores.
En España, los conductores hacían filas en las estaciones de servicio de las cuales en el 40% se había agotado el combustible en el área más afectada de Cataluña, mientras mermaban los suministros de alimentos frescos en algunos mercados, de acuerdo a varios medios locales.
La policía debió escoltar a varios camiones cisterna a las estaciones de servicio para romper las líneas de piquete y evitar ataques, debido a que algunos huelguistas pincharon los neumáticos de los camiones que no secundaban el paro.
UN MILLÓN DE MANIFESTANTES
La compañía Cepsa dijo que el 45% de sus entregas de combustible no logró llegar a su destino por los bloqueos, aunque RepsolYPF, la mayor petrolera de España, precisó que los suyos estaban llegando con "relativa normalidad".
La mitad de los camiones cisterna cargaron combustibles en la víspera, según la empresa de distribución CLH, aunque un portavoz de la firma agregó que muchas compañías petroleras tomaron suministros adicionales en los días previos a la huelga.
En Cataluña, el fabricante de automóviles Seat dijo que detuvo sus operaciones en la noche del lunes y en otros dos turnos del martes, lo que redujo la producción en unos 700 coches por turno al no tener las piezas suficientes.
En Corea del Sur, hasta un millón de personas protestarían el martes luego de que una disputa sobre las importaciones de carne estadounidense agudizó una ola de quejas en contra del Gobierno de apenas tres meses del presidente Lee Myungbak, en la que figuran los altos precios de los combustibles.
CEDEN PROTESTAS EN LA INDIA
Los camioneros surcoreanos votaron el lunes a favor de lanzar una huelga por el alza de los combustibles, ignorando el paquete de ayuda de US$10.200 millones diseñado por el Gobierno para aliviar el impacto de los altos precios.
"Afrontamos una 'crisis de recursos' que se compara solamente con la crisis petrolera de la década de 1970 y con la crisis financiera de la de 1990", dijo el presidente Lee Myungbak en un discurso, mientras que el primer ministro ofreció la renuncia del gabinete ante las crecientes protestas.
Por su parte, el premier de Malasia, Abdullah Ahmad Badawi, destinó un presupuesto adicional de US$306,6 millones para el estado políticamente clave de Sarawak, con el fin de ganar el apoyo de los legisladores descontentos por la escalada de los costos de los combustibles.
La decisión tomada la semana pasada para elevar los precios de la gasolina en un 41% y los del diésel en un 63% afectó el ánimo en el país y la oposición convocó
protestas para esta semana.
En Hong Kong, los conductores de cerca de 500 minibuses, camiones y camiones de basura ralentizaron el tráfico en una manifestación para que se eliminen los impuestos a los combustibles.
En la India, manifestantes quemaron neumáticos y bloquearon carreteras en el este del país en protesta por el alza de los precios de los combustibles, pero en otros lugares, las convocatorias a huelgas fueron mayormente ignoradas.
El Gobienro indio elevó la semana pasada los precios de la gasolina y del diésel en torno a un 10%, luego de que el gasto en subsidios llevara a las petroleras estatales cerca de la bancarrota.