10 de abril de 2008
Para tomar esa decisión, los guardianes del euro se centraron en los fuertes niveles de inflación, que en marzo alcanzaron el 3,5% en los 15 países del euro.
El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió hoy mantener sin cambios, en 4%, la principal tasa de interés en la zona del euro.
Para tomar esa decisión, los guardianes del euro se centraron en los fuertes niveles de inflación, que en marzo alcanzaron el 3,5% en los 15 países del euro, y optaron por no alterar la tasa líder de interés, que se mantiene invariable desde junio de 2007.
El BCE rechazó así una vez más las presiones para una rebaja de tipos provocadas por el enfriamiento de la economía estadounidense y la crisis financiera internacional, la fortaleza del euro - que hoy, antes de la decisión, se cotizaba a un valor récord de US$1,5912- y el freno a la exportaciones que ello conlleva.
La entidad monetaria europea se encuentra desde hace tiempo entre la espada y la pared: las presiones inflacionistas favorecen una subida de tipos, pero la preocupación por la marcha de la economía internacional exige un recorte de la tasa para la eurozona.
Los mercados aguardan ahora con gran expectativa la conferencia de prensa de esta tarde en Fráncfort, en la que Trichet justificará su decisión y ofrecerá pistas sobre el futuro de la política monetaria europeaen los próximos meses.
Se da por hecho que en esa comparecencia, Trichet repetirá que su principal objetivo sigue siendo la lucha contra la inflación, que se encuentra muy por encima del dos por ciento que la entidad aconseja para garantizar la estabilidad de precios.
DPA