11 de noviembre de 2008
Denise Pascal y Marco Enríquez-Ominami se reunieron con director del SAG

La Presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados, Denise Pascal Allende, junto al miembro de la Comisión de Agricultura Marco Enríquez-Ominami manifestaron su desazón frente a la política del gobierno, luego de conocerse un estudio del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile que detecto contaminación en el maíz natural con cultivos transgénicos.
Los legisladores se reunieron con el director del Servicio Agrícola y Ganadero, Francisco Bahamonde, para expresarle su preocupación frente al tema y consideraron "alarmante la falta de transparencia", dado que las plantaciones de este tipo de vegetales no son públicas y se niega la entrega de información, incluso a los agricultores que pueden tener a su lado un predio con productos genéticamente modificados.
Asimismo, los diputados anunciaron que solicitarán una entrevista con la ministra de Agricultura a quien le solicitaran que se informe sobre las "políticas respecto a los transgénicos, que, en Chile, se opere con transparencia y que se firme el protocolo del convenio internacional sobre la biodiversidad".
Por su parte, el diputado Enríquez-Ominami calificó como "inaceptable que el director del SAG no esté en conocimiento de la situación que está afectando a los cultivos nacionales y no exista una política proactiva que se haga cargo del tema".
Los parlamentarios solicitaron, a la brevedad, entregar a la autoridad un informe con las medidas de control y fiscalización en las más de veinte mil hectáreas plantadas en Chile. Además, alertaron acerca del peligro que puede significar para nuestro país, exportador de alimentos, que éstos aparezcan en el extranjero mezclados con transgénicos.
La diputada Pascal expresó que se está dañando nuestro patrimonio silvoagropecuario con cultivos de los cuales sus consecuencias se conocerán sólo a futuro, ante lo cual debe primar el principio mediambiental de la precaución.
Los legisladores llamaron al Ministerio de Agricultura a dar a conocer los lugares exactos en donde están las plantaciones de transgénicos, ya que éstos no se conocen. Por otra parte, en Chile no está permitida la comercialización y venta de productos y sólo se autoriza la plantación de semillas para la exportación y la venta de alimentos fabricado con ellos.
La legislación acerca de los transgénicos es casi inexistente. Su regulación esta basada exclusivamente en decretos y Resoluciones Exentas del Ministerio de Agricultura, las cuales no tienen obligación siquiera de pasar por la Contraloría.
El SAG dictó un reglamento de bioseguridad, el cual determina un radio de aislamiento de las plantaciones, pero no se puede verificar que estas medidas se cumplan. Los agricultores pueden tener un cultivo a un lado y no se les informa.