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10 de noviembre de 2008

NACIONAL

Las dramáticas historias de los pacientes tras la crisis de los servicios de urgencia

Largas esperas, déficit de camas y ambulancias, problemas en la derivación de pacientes y falta de especialistas son algunos de los problemas que explican la crisis que viven hoy los hospitales, según constató La Tercera tras un recorrido por 12 servicios del país.

A.M.M., C.V. y corresponsales


09/11/2008 - 11:43

Ramón Mora (59) se paseó por más de 15 horas el jueves. Del Sapu de Maipú lo mandaron a la Posta Central para ser atendido por una trombosis. Su odisea partió a las nueve de la mañana en la urgencia del consultorio de donde lo derivaron a la Asistencia Pública, pero no había ambulancia sino hasta las siete de la tarde.

Fue trasladado junto con Sonia Sáez, quien también padecía de la misma enfermedad. Cuando logran arribar al hospital, su porvenir no fue mejor. Estaba repleto y la situación era caótica: pacientes hospitalizados en los boxes de atención y pasillos. Al hombre que estaba más grave lo dejaron en una camilla, a la mujer en una silla común. Recién fueron atendidos a las 23.25. Ramón quedó hospitalizado, mientras que Sonia fue dada de alta a las 05.30, pero otra vez no había ambulancia.

Diego González (24) tiene una fractura en una pierna. El jueves ingresa al servicio de urgencia del Sótero del Río arrastrándose en el suelo, ningún funcionario lo socorre, tampoco hay una silla de ruedas. Las dos que tiene el servicio están ocupadas, así que tiene que esperar. Cuando haya una disponible deberá dejar su carné como garantía. "Es que se las roban", dice una funcionaria.

Son las 22.30 y hay más de 50 personas en la sala de espera, si bien son menos que el martes, cuando se produjo el paro de funcionarios por la sobrecarga de trabajo, hay quienes esperan más de seis horas. Hay heridos, fracturados y pacientes menos graves.

El ingreso es lento. "Siempre es así", dice una señora resignada, su hija llegó por una fractura en una mano. Había sido derivada del consultorio Villa O'Higgins, donde había ido en dos oportunidades.

La señora Rosa Pino (51) fue dos veces al Hospital El Pino ese día por alza de presión. La primera vez la derivaron a su casa, pero su estado empeoró y tuvo que ser internada. Eran las 17.00 y su presión arterial llegaba a 235/90 y lo normal son 120/80.

Había mucha gente en el hospital, la mayoría adultos mayores y niños. Recién a eso de las 20.30 ingresó al box de observación, donde le dijeron que tenía que ser derivada al Hospital Barros Luco para hacerse un escáner, pero no había ambulancia y no la hubo sino hasta las tres de la madrugada.

Los dos vehículos del servicio se encontraban detenidos desde hacía más de cinco horas en otro establecimiento, porque los pacientes que trasladaron aún no eran ingresados por falta de cupo. "Al Barros Luco traemos pacientes con fractura o daño neurológico, porque en El Pino no están esas especialidades. A veces he tenido que esperar nueve horas", relata Alfredo, quien es conductor de ambulancias desde hace 14 años.

En el Hospital Carlos van Buren de Valparaíso hay más de 50 personas el miércoles y sólo 14 sillas. El resto de la gente espera a la intemperie. Vanesa Mendoza (24) trajo a su hermano, quien fue herido en un asalto y lleva 16 horas esperando. Logró ingresar a uno de los boxes de observación, donde estuvo tendido todo el día a la espera de un escáner. "Recién a las seis de la tarde se desocupó la máquina", afirma la mujer.

La suerte de Raúl Antichievich (24) no fue muy distinta. Llegó a la urgencia acompañando a su esposa, Dania Ruiz (17), aquejada de fuertes dolores estomacales, vómitos, mareo y fiebre. Se sentaron fuera de la sala y esperaron. En un momento la mujer ya no pudo más y se desmayó, ningún funcionario la socorrió.

Es cerca de la medianoche, en el Hospital de Concepción, Juan Avila llegó a las 21.15 con su hija María Isidora (19), quien se queja de fuertes dolores estomacales. Era la paciente número 11 y ya habían pasado cuatro horas. El jefe de urgencia, Luis Gatica, afirma que atienden a 550 pacientes al día, y en el peak incluso 700. "Mucha gente consulta por cualquier cosa", sostiene. Así es el día a día en las urgencias de los hospitales públicos del país.