latercera.cl

3 de noviembre de 2008

NACIONAL

Hijo de Bitar es víctima de usurpación de propiedad avaluada en $ 70 millones

Rodrigo Bitar, alto ejecutivo que vive en EE.UU., es uno de los afectados por una banda que se apodera de terrenos con firmas falsas y luego consigue dinero en bancos.

Andrés López


03/11/2008 - 09:13

La incautación de una serie de cajas con escrituras de compraventa falsas reveló la existencia de una banda especializada en usurpar propiedades en el sector oriente de la capital, por medio de la falsificación de las firmas de los dueños.

Hace un par de meses, cuando el fiscal a cargo del caso, Carlos Gajardo, revisó cada uno de los documentos incautados en la diligencia, descubrió que la firma de Rodrigo Bitar, hijo del ministro Sergio Bitar y CEO de la firma estadounidense Athelera Investment, había sido adulterada, para acreditar el traspaso a una sociedad denominada JH Computación Informática.

La operación fraudulenta fue realizada en febrero de 2006 en la notaría René Santelices, ubicada en la comuna de Cerrillos. Los funcionarios de esa oficina están siendo investigados, a raíz de que allí se han inscrito varias propiedades a través de ese sistema. Incluso, se tomó declaración al notario, quien  afirmó que desconocía los hechos ilícitos que ocurrían.

El fiscal se comunicó por teléfono con Rodrigo Bitar -que actualmente reside con su familia en Nueva York- para alertarlo de que fue estafado y que su terreno, avaluado en $ 70 millones, ubicado en Las Condes (foto superior), estaba inscrito a nombre de otra persona.

Gajardo dijo a La Tercera que hay seis casos de las mismas características y que el perjuicio provocado a los dueños de estas propiedades suma $ 500 millones.

La investigación lleva seis meses y hasta ahora sólo ha sido formalizado un sujeto, llamado Frank Maldonado, por tratar de obtener un crédito bancario simulando que era dueño de una de las propiedades usurpadas.

"El señor Bitar, estando fuera del país, fue suplantado y un tercero suscribió una escritura pública de compraventa que es falsa. Por eso vamos a interponer una querella a fin de que se indaguen los delitos de usurpación de nombre, de falsificación y uso malicioso de instrumento público", dijo su abogado, Juan Domingo Acosta.

Modus operandi

Los antecedentes del caso que lleva la fiscalía indican que los integrantes de la banda se dividen en dos grupos organizados.

El primero se dedica a ubicar propiedades, que aparentemente están abandonadas, e identificar el nombre de sus dueños en el Conservador de Bienes Raíces.

Luego de esto, se dirige a la notaría, para realizar el traspaso de los terrenos a la sociedad ficticia por medio de la sustracción de las matrices de las escrituras que son llenadas con información falsa.

Ya con el sitio inscrito, el segundo grupo se dedica a simular que estos bienes son parte de su patrimonio, para obtener cuentas corrientes en bancos de la capital.

Después de que logran tener en su poder las chequeras y tarjetas de crédito, proceden a comprar vehículos de alto costo y "reventar" las cuentas, para luego desaparecer.