21 de octubre de 2008
La fiscalía investiga el caso, mientras las policías efectúan diligencias para dar con el paradero de el o los responsables.

Conmoción provocó en la comunidad parralina el fuerte impacto que se escuchó a las 21:27 horas cerca del terminal de buses, cuando una bomba de ruido detonó sin dejar daños ni lesionados. El hecho se registró en un sector residencial y en el lugar no se encontraron panfletos ni consignas que permitan atribuir a persona ni grupo determinado el atentado.
El fiscal Jorge Aravena se constituyó en el sitio del suceso con el fin de dirigir las diligencias de investigación. Allí constató que el explosivo -de fabricación casera- consistía en un tubo de PVC de aproximadamente 50 centímetros con una mecha y pólvora en su interior. De inmediato instruyó la concurrencia de personal especializado del Gope y Labocar, los que se trasladaron desde Talca a Parral, con el fin de periciar el artefacto y reunir los antecedentes tendientes a identificar a él o los responsables.
El fiscal instruyó, asimismo, que tanto Carabineros como la PDI realizaran rondas por las calles de la comuna, con el objetivo de resguardar la seguridad.
El Prefecto de Carabineros de Linares, coronel Luis Gutiérrez, quien también llegó a Parral para recabar antecedentes sobre el hecho, indicó que no hubo personas lesionadas y que hasta ahora no hay personas detenidas.
Todos los antecedentes del caso fueron puestos en manos de la Fiscalía de Parral donde se radicó.