21 de abril de 2008
Monseñor Goic se mostró preocupado por las alternativas que barajan los alcaldes para entregar gratuitamente el fármaco.
La Iglesia Católica mostró preocupación ante la posibilidad de que el ministerio de Salud y los municipios busquen mecanismos de distribución de la denominada "píldora del día después", ante el fallo del fallo del Tribunal Constitucional (TC) que prohíbe su distribución.
Así lo afirmó el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Alejandro Goic, quien consideró inadecuado que el anticonceptivo de emergencia sea comercializado o distribuido "mientras la comunidad científica no se ponga realmente de acuerdo y nos diga fehacientemente" que no tiene carácter abortivo.
"Preocupa profundamente que se esté incitando a desobedecer un fallo", sostuvo Goic, quien dijo estar a la espera de que su equipo jurídico revise el dictamen.
Goic sostuvo que "aquí hay un problema también de imperialismo económico de las grandes trasnacionales, que aportan cantidades millonarias de dólares y euros a diversas ONG del mundo, especialmente en Chile".
A juicio del prelado, "la finalidad específica es promover todas las formas posibles de regulación de la natalidad".
Los alcaldes agrupados en la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM) esperan un informe jurídico sobre el fallo del TC para ratificar la entrega gratuita del fármaco en el caso que los alcaldes así lo decidan, con miras a sortear la prohibición dictada en el sistema público de salud, indicó radio Cooperativa.