28 de septiembre de 2008
La autoridad sanitaria llegó hasta la bodega de la empresa TKas, ubicada en la comuna de Recoleta, luego que el Minsal decretara la prohibición de comercializar leche proveniente de ese país asiático.

Foto: Natalia Espina
Hasta la bodega de la empresa TKas, ubicada en la comuna de Recoleta, llegó esta tarde el seremi de Salud Rodrigo Belmar, donde se procedió a retener productos lácteos provenientes de China, luego que el Ministerio del ramo decretara la prohibición de comercializar leche importada del país asiático, tras la contaminación de este producto con melamina, compuesto químico utilizada en la elaboración de madera masisa.
"Se ha hecho una retención de estos productos que se ha establecido que podrían tener melamina y que podrían ser perjudiciales para la salud", dijo el seremi, quien precisó que "son muy pocos productos los que se importan a Chile en comparación con la gran cantidad de lácteos nacionales que cuentan con todas las certificaciones".
Según la autoridad, se retuvieron 1.014 cajas de leche condensada de la marca Gosh, de un total de 2.400 que ingresaron al país, además de 676 cajas de leche evaporada, de un total de 950 importadas.
Las restantes ya fueron vendidas con anterioridad a usuarios particulares en el comercio capitalino. Al respecto, Belmar manifestó que "el Ministerio llama a no consumir estos productos hasta que la autoridad santaria le dé el visto bueno".
Indicó además que la lecha condensada de la marca Ghosh no contaba con las autorización del Ministerio de Salud para ser comercializada por lo que indicó que "este tarro no debía ser distribuido".
Además manifestó que el dueño del local, Sami Abur, "reconoce que fue un error, y estamos haciendo un sumario sanitario con una multa que puede llegar hasta los 36 millones de pesos".
Abur, por su parte, manifestó que contaba con los permisos desde mayo y que sólo se trataría de un problema de etiquetado de la leche condensada.
BARRIA LLAMA A LA TRANQUILIDAD
La ministra de Salud, María Soledad Barría, formuló un llamado a la tranquilidad a los consumidores, pues aseguró que no se ha comprobado la presencia de melamina en productos lácteos chinos, al tiempo que descartó que la leche que se entrega en los programa de nutrición estén contaminadas con el químico.
"Lo que nosotros hemos hecho es alertar y pedir a todas las empresas que hubieran importado leche directamente desde China que paralicen la comercialización como una manera preventiva hasta la realización de exámenes que descarten la presencia de melamina. No hay ninguna comprobación de que haya leche contaminada en el país, así que yo llamaría a la tranquilidad", expresó a radio Bío Bío.
Asimismo, la titular del Minsal aseveró que "todos los programas de salud que entregan leche, por ejemplo, el Programa Nacional de Alimentación Complementaria a los niños, adultos mayores y embarazadas utilizan leche chilena. Por lo tanto, no hay ningún problema con esa leche".
LLAMADO A NO CONSUMIR
Un llamado a no consumir productos que contengan leche proveniente de China y que estén en el mercado, formuló el jefe del Departamento de Nutrición del Ministerio de Salud , Tito Pizarro, debido a la eventual presencia de melamina en su composición.
"Lo que queremos decir es que no sabemos si tiene melamina, lo que estamos tomando en este momento es una medida de precaución al igual que en otros países, al decir que mientras no estemos seguros de que tenga o no melamina sugerimos el no consumo", recomendó Pizarro.
Sin embargo, el nutricionista dijo que si una vez sometidos a los análisis de rigor los productos no arrojan presencia de melamina, éstos volverán al mercado.
"Esto es una alerta precautoria, porque tenemos dudas. En los productos con leche, se produce el fraude, porque le agregan melamina para sugerir que es leche algo que no es leche, sino un producto tóxico para la salud, sobre todo en los niños", alertó.
Consultado por los productos que estarían contaminados, incluyó: a la leche condensada, algunos lácteos y jugos.
En este sentido, el jefe de Nutrición del Minsal sugirió a quienes hayan comprado productos de origen chino es que si en la etiqueta dice leche o fabricado en China lo devuelvan el producto para "ir a buscarlo, retenerlo e investigarlo". Además advirtió que las etiquetas deben estar en español, o si no "están infringiendo la ley".
El el país asiático ya han muerto cuatro bebés debido al consumo de leche en polvo contaminada con melamina, mientras que más de 50 mil han resultado intoxicados.