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8 de septiembre de 2008

NACIONAL

Carabineros descarta que incendio en Quinta Normal haya sido intencional

El siniestro dejó a 100 personas damnificadas, entre chilenos y peruanos.

Juan Patricio Peña A.


08/09/2008 - 14:51

Foto: Cristian de la Fuente

Foto: Cristian de la Fuente

La caída de una vela o el volcamiento de un brasero artesanal son las hipótesis de las causas del incendio que maneja el Labocar, y que esta madrugada afectó a dos viviendas en la comuna de Quinta Normal.

De esta forma, se descartó un cortocircuito o la fuga de gas en el siniestro, además de que el incendio haya sido provocado, como acusaron algunos habitantes del lugar. Allison Mariaca Jiménez, de nacionalidad peruana, sostuvo que habían mandado a quemar el lugar para expulsarlos de ahí debido al impago de cuentas.

"El dueño de acá, que dice que es dueño... La gente se reía de eso porque para ser dueño debe tener título de propiedad y el señor no tenía el papel. Al comienzo pagábamos, pero después como se enteraron de esa situación ya no pagaba nadie", asegura la mujer que perdió todo.

Otra de las habitantes de la casa pidió ayuda al consulado peruano para obtener los pasaportes que perdieron por el actuar de las llamas.

El incendio se originó en la construcción de la calle San Pablo 4135, un casa donde habitan unas 20 familias de ciudadanos peruanos y chilenos que componen unas 100 personas.

Uno de los vecinos manifestó que "tuvimos que prender velas, porque Chilectra nos vino a cortas los cables (...) no hemos pagado la cuenta, debemos un millón 500 (mil pesos) y fuimos a ofrecerle un millón 100 (mil pesos) y no lo aceptaron", según consignó radio Cooperativa.

La vivienda colindante al sitio del suceso es de dos pisos y está habitada por Nora Acevedo, la vecina que junto con los habitantes del cité perdió todas sus pertenencias. Por ello, reclamó que sus vecinos "provocaran ruidos molestos y protagonizaran riñas hasta altas horas de la madrugada producto del alcohol".

Según Acevedo (56 años y contadora) esta es la segunda vez que el inmueble vecino a su vivienda sufre un incendio. El anterior ocurrió en la década del 90.

Aquella vez el siniestro no tuvo incidencias mayores en su vivienda, debido a la existencia de un muro cortafuego, sin embargo, esta vez no corrió la misma suerte debido a que dicha construcción se derribó tras sufrir graves deterioros producto del terremoto de 1985. Ese día, hubo una víctima fatal.