8 de septiembre de 2008
Su directora regional, Jacqueline Barraza dijo que no es de su competencia clausurar el establecimiento, el cual, mientras tanto, no podrá suscribir convenios con empresas para el cuidado de menores.
Por haber cometido errores en el trabajo pedagógico que no otorgan la seguridad de que se cumple con la normativa vigente, en Antofagasta, la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) caducó la certificación de calidad a la sala cuna Aprender Jugando, establecimiento en donde falleció Omayra Scarleth López Andrade, lactante de seis meses, que al ser recostada boca abajo se asfixió tras aspirar contenido gástrico.
La resolución la firmó la directora regional, Jacqueline Barraza, quien explicó que tras la muerte de Omayra, ocurrida el 19 de agosto, el servicio realizó una inspección al establecimiento, que detectó serias fallas en el cuidado de los menores, en su mayoría hijos de trabajadoras de Mall Plaza Antofagasta, que son inexcusables, como no mantener al día la planificación diaria de su cuidado, no contar con la hoja de vida de cada uno, y no portar el historial médico, antecedentes que a su juicio son esenciales y que pudieron haber evitado la tragedia.
Pese a ello, la directora afirmó que no es de competencia del servicio clausurar la sala cuna, y su único recurso frente a esta "grave" situación es quitarle el empadronamiento –como se llama la certificación-, que cumple con un objetivo fundamental para los establecimientos infantiles: les permite firmar convenios con empresas para que éstas cumplan con la normativa establecida en el Código del Trabajo, que dice que a un número mayor de 20 trabajadoras con hijos menores de dos años les debe, por derecho, otorgar una sala cuna.
SOLO 13 DIAS
Sin el empadronamiento, dijo Barraza, la sala cuna no tiene posibilidad de mantener contratos con empresas, pues, la ley exige que éstos sean aprobados por Junji, situación que ya no ocurre. Tras la muerte de Omayra se reveló que sólo 13 días antes de su fallecimiento, el servicio le había otorgado la certificación de calidad definitiva a la sala cuna, el 8 de agosto pasado. Durante dos años tramitaron el requisito, siendo concedido sólo en forma temporal.
La muerte de la pequeña está siendo investigada por la Fiscalía Local de Antofagasta, que aún no establece si alguna de las educadoras que estuvo al cuidado de la menor tiene responsabilidad en su deceso, pese a que sus padres, Rosa Andrade (20) y Daniel López (21) afirman que éstas no debieron recostarla boca abajo, pues era de su conocimiento que la menor tenía un problema motriz grave, que pudo haber impedido que se desplazara para respirar.
"La directora del recinto, Claudia Urra, dijo que sólo fue una conversación de pasillo. Eso es mentira. Yo les dije que la niña iba a ser tratada en un centro de rehabilitación, tras chequeo kinesiológico, y que por lo mismo tenían que tener cuidado en su alimentación y sueño", aseveró Rosa, quien está a la espera de la decisión judicial del Ministerio Público para ver la factibilidad de entablar una querella por la muerte de su primogénita, quien falleció camino al Hospital Regional Leonardo Guzmán.
Barraza agregó que la Fiscalía, el Servicio de Impuestos Internos (SII) o la Autoridad Sanitaria, entre otros, son los servicios que podrían clausurar el recinto.