1 de septiembre de 2008
Banda de delincuentes que sustrajo toneladas de langostinos congelados abandonó la carga en Tongoy.
En cuestión de horas, Carabineros resolvió un millonario asalto registrado en la madrugada del sábado en las instalaciones de la empresa pesquera Plantamar, en Coquimbo, que significó la sustracción de 22 millones de pesos en langostinos congelados por parte de una banda premunida con armas de fuego. Dos personas participantes en el atraco fueron detenidas y otras dos ya han sido identificadas, esperándose su captura para las próximas horas.
Los hechos ocurrieron a las 02.00 de la mañana del sábado, cuando seis sujetos ingresaron a la industria a bordo de un camión frigorífico, amenazaron al personal con armas de fuego cortas y se llevaron 226 cajas del producto, de diez kilogramos cada una. Aunque en un comienzo la firma denunció que el material robado alcanzaba a unas cuatro toneladas, finalmente se trató de 2.226 kilogramos. Horas después, un sujeto de iniciales C.B.S., residente en la Quinta Región, denunció cerca de las 8.00 del mismo día que un camión refrigerado a su cargo, el cual dejó estacionado en la Costanera de Coquimbo, había sido robado, presumiéndose que ese vehículo fue el usado para el asalto.
El caso quedó a cargo del fiscal adjunto de Coquimbo, Claudio Correa.
Las pericias en torno al delito, realizadas por la Sección de Investigación Policial (SIP) y el Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar), permitieron determinar que el propio chofer que acusó el presunto robo de su camión estaba envuelto en el delito. De acuerdo con trascendidos, fue su confesión lo que permitió ubicar a un segundo delincuente, L.A.M. (21), de Coquimbo. Ambos fueron confinados en la cárcel de La Serena, luego que el Juzgado de Garantía de Coquimbo concediera una extensión de la detención solicitada por el fiscal Correa.
El vehículo de carga, en tanto, fue hallado en horas de la noche en la localidad de Tongoy, abandonado y sin ocupantes en el sector de la playa Grande. En su interior se encontraban 205 cajas de langostinos, sin refrigerar y en proceso de descomposición.
Se ignora el motivo por el cual los asaltantes dejaron su botín, aunque parece ser que los equipos de frío fallaron, provocando la pérdida de los crustáceos congelados.