24 de agosto de 2008
El arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz llamó a los 40 mil asistentes a que "encuentren en Cristo la fuerza para ser solidarios”.

Más de 40 mil jóvenes participaron de una nueva versión de la Caminata de la Solidaridad. Venidos de distintos puntos de la capital y portando sus banderas de colores, los jóvenes recorrieron las principales arterias de la capital desde Estación Mapocho hasta General Velásquez, llegando al Santuario de San Alberto Hurtado, con sus cánticos, oraciones.
Los asistentes pudieron corear y bailar al ritmo de las melodías, siguiendo a la veintena de jóvenes que emularon a las tribus urbanas actuales, y reflexionaron con las palabras de San Alberto Hurtado. Posteriormente vivieron una emotiva liturgia, presidida por el Arzobispo de Santiago.
Cada año los jóvenes conocen alguna de las múltiples dimensiones del Santo, en esta oportunidad fue su corazón de chileno. Así lo manifestó el Cardenal Francisco Javier Errázuriz en su homilía: "Hemos llegado aquí al santuario de un hombre que tenía un corazón que cada día estaba pleno del amor de Dios y a sus hermanos, que vivía en su corazón con Cristo y por ello se preocupaba de su Patria. Así como él, encuentren en Cristo la fuerza para ser solidarios".
RECORRIDO
A las 13 horas los jóvenes comenzaron a llegar a Estación Mapocho y allí profundizaron en la necesidad de escuchar con el corazón, en las tres estaciones de paso se alegraron de ser chilenos, hicieron reflexión entorno a la caridad y se reconocieron como apóstoles. Alrededor de las 17 horas llegaron al Santuario donde un enorme lienzo los desafió a "Vivir en el corazón de Cristo".
En la acogida de los peregrinos, el vicario de la Esperanza Joven, Padre Galo Fernández, señaló "Esta tarde queremos reafirmar nuestra fe en Jesús. Confirmar aquí nuestra misión. Gritar por el mundo entero, el amor que Dios nos tiene y poder anunciar el Evangelio a quienes aún no conocen su mensaje, que es vida solidaridad y alegría".