21 de agosto de 2008
El organismo fiscalizador reconoció que había otorgado el empadronamiento -como se llama la certificación- hace sólo 13 días.

Omayra Scarleth López Andrade
Luego de que ayer falleciera una lactante de seis meses, identificada como Omayra Scarleth López Andrade, tras ser encontrada sin aparentes signos vitales en la sala cuna Aprender Jugando, de Antofagasta, la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) reconoció que hace sólo 13 días, es decir, el 8 de agosto pasado, acababa de otorgársele al establecimiento la certificación de calidad que acredita los requisitos esenciales para operar como tal.
El empadronamiento –como se llama la certificación- se le había entregado en forma indefinida, luego de dos años de prórroga en que sólo se le certificó en forma temporal, dado que faltaban algunos requisitos por completar, los cuales este año ya habían sido saldados y que permitieron acreditar a la Junji de que el establecimiento cumplía con la normativa vigente, diagnóstico que podría variar tras una investigación que abrió en Antofagasta el organismo fiscalizador.
En efecto, su directora regional, Jacqueline Barraza, aseveró que "si se cometieron errores de procedimiento, es decir, si hubo problemas en la práctica pedagógica, la sala cuna arriesga perder la certificación, pues ello no puede ocurrir", situación por la que dijo "se recabarán los antecedentes para enviarlos a la fiscal nacional de Junji, Solange Borgeaud, con quien se determinará si se mantiene o se caduca".
La sala cuna no había logrado antes la certificación debido a que no contaba con los requisitos que exige el empadronamiento, siendo los más relevantes para ello contar con personal idóneo, es decir que demuestren sus estudios con títulos profesionales y técnicos, y que los materiales didácticos y mobiliario sean aptos y apropiados para el trabajo educativo, situación que no le posibilitaba establecer convenios con empresas que exigen contar con dicho documento para entregar al cuidado los hijos de sus trabajadores.
En este caso los menores que allí se encuentran pertenecen a hijos de trabajadores de Mall Plaza Antofagasta, que hasta el momento no se ha referido a la situación.
QUERELLA POR MUERTE
Hasta mañana los restos de la pequeña serán velados en la casa donde viven sus padres, Rosa Andrade (20) y Daniel López (21), quienes analizan la posibilidad de interponer una querella por negligencia y que acusan a la directora del establecimiento, Claudia Urra, de "mentirosa", luego que ésta desconociera que Omayra presentaba un problema motriz grave.
"La directora ha dicho que hice sólo un comentario de pasillo, pero no es cierto. Hablé con la educadora a cargo y las auxiliares para que tuviesen cuidado porque la niña iba a ser tratada y necesitaba de su ayuda", dijo Rosa, quien contó que si bien no les llevó los antecedentes médicos de la menor, les explicó que el dos de septiembre tendría su primera atención en el centro de rehabilitación Teletón de la ciudad, tras chequeo kinesiológico.
La menor falleció en dirección al Hospital Regional Leonardo Guzmán de asfixia por aspiración de contenido gástrico, según la autopsia del Servicio Médico Legal (SML), causa que se habría producido luego que ésta fuera recostada mientras dormía boca abajo.