17 de agosto de 2008
El sistema frontal que afecta a la zona central ha comenzado a declinar, pero sus efectos dejaron 149 personas damnificadas y a cuatro pescadores desaparecidos.

El intendente metropolitano Alvaro Erazo hizo un positivo balance del paso del temporal, al tiempo que señaló que el importante aumento que registró el cauce del canal De Ramón, y que provocó la salida de sus aguas a la altura del puente Loreley, fue controlada con el trabajo de máquinas excavadora y sacos de arena.
"La Región Metropolitana ha resistido y soportado muy bien esta situación de aguas caídas que desde el 2005 no se habían producido", expresó el intendente tras realizar un monitoreo del estado del Zanjón de la Aguada, en la comuna de de San Joaquín, junto al director metropolitano de la Onemi, Johaziel Jamett. Además, cifró 149 el número de afectados en las regiones por donde se hizo sentir el frente de mal tiempo.
Erazo destacó que los 80 mm de agua caída en las últimas 24 horas, "lo más alto desde 2005", sólo haya dejado 29 albergados (11 en Lo Espejo y Melipilla, y siete en San Pedro) y 17 damnificados en Santiago, a diferencia de lo ocurrido en años anteriores, donde "nos significaba más de 2 mil o 3 mil damnificados". Según explicó la autoridad regional, los problemas que afectaron a los habitantes del lugar tiene que ver con "el colapso de alcantarillados".
En la intersección de las calles Carmen e Isabel Riquelme, calificado como uno de los puntos críticos de la región, sector por donde corren las aguas del zanjón y que ayer amenazaban con desbordarse, personal de emergencia de la municipalidad y la intendencia ubicaron 300 sacos de arena, evitando su salida.
La autoridad metropolitana, eso sí, dijo que aún quedan cuatro pasos bajo nivel que "siguen anegados" dificultando el tránsito vehícular. Pero hizo hincapié en que la ciudad "ha respondido bien".
Sobre la actual situación Canal De Ramón, Erazo dijo que sólo ayer se registró "un pequeño desborde" que fue controlado, evitando anegamientos. "Las medidas que allí se tomaron como limpieza de cauces y las medidas adoptadas por el municipio permitieron que no tuviésemos situaciones más críticas de desborde", aseguró. Como medida de precaución, el tránsito de vehículos se mantuvo suspendida en la avenida Príncipe de Gales y Loreley.
El intendente añadió que están monitoreando las siete plantas de Aguas Andinas, una de ellas "con indicio de turbiedad, pero que no está funcionando", descartando cortes del suministro.