16 de agosto de 2008
Si las causas del accidente indican que hubo negligencia en la mantención del transporte, la administración del edificio enfrentaría ese escenario judicial.

Foto: Nadia Pérez
A las 19 horas de ayer, un ciudadano peruano de 20 años de edad murió al quedar atrapado por un ascensor y la estructura de un céntrico edificio santiaguino.
El joven identificado como Juan Carlos Cacata Ramos trabajaba como repartidor de comida rápida, y una vez que entregó un pedido, sufrió el fatal accidente.
Su familia informó que entablará una querella en contra de la administración del edificio si las indagaciones dan cuenta de que hubo negligencia de la misma por descuidar la correcta mantención del ascensor, según informó TVN.
Relatos de testigos indican que al abrir la reja del elevador para hacer otra entrega, el joven descubrió que éste no estaba ahí y al asomarse para ver donde venía, el ascensor lo aplastó a la altura del dorso, matándolo instantáneamente.
Ernesto Vásquez, fiscal de la Zona Centro, pidió de inmediato la presencia de personal especializado de Labocar para comenzar a determinar los detalles de lo ocurrido.
Al lugar también concurrió personal de Bomberos, para hacer el rescate del cuerpo.