28 de julio de 2008
Desde la madrugada de este domingo, la actividad al interior del macizo comenzó a registrar bajos niveles de energía liberada, de acuerdo a lo informado por el equipo de vulcanólogos presentes en la zona.
Angélica Baeza Palavecino y Orbe
La incandescencia del volcán Llaima comenzó a disminuir paulatinamente desde la madrugada de este domingo, mientras que la actividad interior del macizo registrada instrumentalmente presenta niveles bajos de energía liberada, de acuerdo a lo informado por el equipo de vulcanólogos en la zona.
En tanto, los caudales de los cursos de agua, especialmente el río Calbuco, se encuentran en rangos normales y sin turbiedad en sus aguas, según informó la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi).
La zona del volcán en estos momentos está con cielos cubiertos, lo que dificulta una observación directa. Del mismo modo, se mantienen activados los Comités de Operaciones de Emergencia de las comunas de Vilcún, Melipeuco, Curacautín, Cunco.
NOCHE TRANQUILA
Luego de que en la tarde ayer se iniciaran explosiones a nivel del cráter, emisión de cenizas y escurrimiento de lava de unos 250 metros en dirección al río Calbuco y causara la alarma de los sectores aledaños, la noche del volcán fue un poco más tranquila.
En tanto, según el jefe de vulcanología de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) Juan Cayupi, "están todos los monitoreos actualmente funcionando y durante la noche la actividad del volcán no se activo", afirmó en conversación con La Tercera.com.
En el día de ayer la columna eruptiva del volcán alcanzó una altura aproximada de 7 mil metros, por lo que los Comités de Operaciones de Emergencia locales se encuentran activados, manteniéndose en alerta.