28 de junio de 2008
Fueron detenidos bajo la acusación de robar una caja con carne de ballena, en una protesta contra la tripulación del buque ballenero Nisshin Maru.

Un grupo de activistas de Greenpeace se manifestó hoy pacíficamente frente a la embajada de Japón en Santiago, para exigir la liberación de dos de sus miembros, que permanecen detenidos en el país asiático.
Según explicaron los dirigentes de Greenpeace, el pasado 20 de junio la policía japonesa detuvo a Junichi Sato, coordinador de Greenpeace Japón, y a Toru Suzuki, bajo la acusación de robar una caja con carne de ballena, en una protesta contra la tripulación del buque ballenero Nisshin Maru.
Samuel Leiva, coordinador de Greenpeace en Chile, dijo que la manifestación de hoy tuvo por objeto entregar a la embajada 160 mil correos electrónicos, "que exigen la liberación de nuestros activistas detenidos ilegalmente en Japón".
"La detención de estos ciudadanos japoneses tiene como fin intimidar a nuestra organización, que sólo buscar terminar con la caza indiscriminada de las ballenas que lleva a cabo Japón", añadió Leiva.
Los dirigentes, tras un par de horas de espera, fueron recibidos por el "cónsul de seguridad", de la embajada, Ryuichi Sawada, quien se comprometió entregar al embajador los 160 mil correos electrónicos.
"Estoy satisfecho, porque Sawada mostró preocupación por los activistas detenidos y porque me manifestó que espera que la detención de los japoneses tengan un final feliz", señaló Leiva.
Los activistas portaban unas pancartas con la leyenda "Justicia para las ballenas, justicia para Greenpeace", mientras dos muchachos permanecían en el suelo, encadenado y esposados representando a los japoneses detenidos.
En tanto, el argentino Mirko Schvartzman coordinador de Greenpeace para América Latina, dijo a Efe que la organización espera que la Comisión Ballenera Internacional (CBI), que concluye hoy en Santiago de Chile su sexagésima asamblea anual, "se termine por modernizar".
"Esperamos que durante el próximo año la CBI cambie su manera de pensar y no sea un organización que se dedique a decidir cuántos y cómo deben cazar las ballenas", subrayó.