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26 de junio de 2008

NACIONAL

Presunto doble homicida de Providencia alegó demencia para evitar juicio

Sin embargo, Claudio Soza Zamorano deberá pasar cuatro meses en la cárcel mientras se realiza la investigación del caso.

Patricio Salazar


25/06/2008 - 14:33

El pasado 25 de abril, Claudio Soza Zamorano (75) llamaba a Carabineros para avisar que había encontrado los cuerpos de Francisco Zamorano Marfull (58) y Héctor Arévalo Oliveros (39) asesinados en el piso superior de su departamento en Providencia. Las víctimas habían sido ejecutadas por la espalda de un disparo en el cuello. Dos meses después, el hombre fue puesto en prisión preventiva, acusado del homicidio calificado de quien fuera su primo y la pareja de éste.

La resolución judicial fue tomada a pesar de que el abogado del imputado, Rodrigo García, intentó suspender el proceso de formalización de cargos alegando que su defendido estaba inhabilitado mentalmente para afrontar un juicio. Según el defensor, Soza Zamorano padece de un quiebre sicótico disociativo, lo que fue desechado por la magistrada de la causa ya que esta situación, de ser cierta, es posterior a la fecha del crimen. Además, el mal solo es potencial, producto de una depresión severa que sufre el imputado.

Vale recordar que el pasado 30 de abril Soza Zamorano se inculpó del doble homicidio ante la Brigada de Homicidio, para luego retractarse: "Subí al segundo piso donde se encontraba Pelayo con Rodrigo. Llevé entre mis ropas una pistola color negro, calibre 32, creo que con seis tiros. Les cobré el arriendo que me debían hace seis meses y se pusieron insolentes. Me molesté y los amenacé con el arma (...) cuando uno se me abalanzó, le disparé", dijo el hombre a Investigaciones en esa ocasión.

Sin embargo, el fiscal Patricio Caroca acreditó al menos tres contradicciones en las declaraciones iniciales del acusado que hacen dudar de su veracidad.

En un comienzo, el presunto homicida dijo que había encontrado la escena del crimen junto a Patricio Espinosa, compañero de trabajo de Héctor Arévalo. Según su testimonio, venía llegado a su casa cuando vio al amigo de la víctima, ingresando ambos al inmueble. Esto fue desmentido por Espinoza quien señaló que el imputado salió desde el interior de su casa para decirle que Arévalo Oliveros y Zamorano Marfull estaban muertos. Por otra parte, los vecinos del sector dijieron no haber visto entrar a nadie ajeno a la casa, ubicada en Manuel Infante 1020, el dia de los homicidios.

El ministerio público además encontró numerosas armas y municiones en el departamento del inculpado. Entre ellas, un cartucho sin percutar calibre 32 que coincide con las vainas encontradas por los detectives el día del homicidio. No obstante, el arma homicida aún no ha aparecido. Según la declaracion de Soza Zamorano, luego de los asesinatos botó el arma a la basura, aprovechando que ésta se retiraba al día siguiente.

MOVIL DEL CRIMEN
Para el fiscal, Patricio Caroca, las deudas que tenía Francisco Zamorano con su primo por el arriendo del piso, fueron el detonante de los homicidios. Durante los allanamientos a la vivienda se encontraron nueve cartas, de entre 1999 a la fecha, donde el hombre trata de excusarse con Soza Zamorano por los continuos atrasos, diciéndole que su situación económica era precaria y que padecía de una "enfermedad que lo condena a gastar 450 mil pesos mensuales de por vida", según una de las misivas.

Sin embargo, para el abogado Francisco Cox, representante de la hija de Francisco Zamorano, la condición sexual de la víctima habría sido determinate en su muerte: "En sus declaraciones, el imputado señaló que siempre le había molestado que su primo viviera con otro hombre y que durmieran juntos", dijo el querellante. A pesar de ello, este argumento no fue aceptado por la magistrada de la causa.

Por su parte, la defensa del imputado asegura que el anciano no recuerda nada de lo que sucedió ese día: "Respecto de esta situación, él no sabe nada. No me puede afirmar ni siquiera lo que hizo ese día. En base a eso y a las reiteradas entrevistas que hemos sostenido, no podemos saber todavía que fue lo que pasó en realidad", dijo Rodrigo García

En su declaración a la Brigada de Homicidios, el acusado sostuvo que  "para mí esto es muy raro, estoy en blanco, no recuerdo nada del dia 23 de abril. Solo me acuerdo cuando encontré los dos cadáveres en el suelo, no recuerdo nada anterior, estoy bloqueado, solo quiero que me vea un médico para ver si estoy enfermo"

Claudio Soza Zamorano deberá permanecer recluido durante cuatro meses, tiempo dado por la magistrada para la investigación.


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