10 de junio de 2008
Provistos de motosierras, el personal civil trata de abrir paso a los uniformados que ascienden las quebradas del sector del Estero Yeco. Contingente de la Patrulla de Auxilio y Rescate en Montaña del Ejército ya se encuentra en la zona del accidente y permanecerá al menos siete dias en el lugar.
Continuan los esfuerzos de búsqueda para dar con el paradero de la avión CC7R de Patagonia Airlines que desapareció el sábado en la tarde en el sector llamado Estero Yeco, a unos 18 kilómetros al oeste de La Junta en la XI Región (Ver interactivo).
Pasado el mediodía, la Fuerza Aérea descartó la posibilidad de realizar hoy viajes de sus aeronaves desde Puerto Montt, debido a las difíciles condiciones climáticas imperantes, con cielos cubiertos y precipitaciones.
La compleja situación ambiental se registra también en la localidad de Raúl Marín Balmaceda, cuyo estrecho aeródromo es el centro de comando de las operaciones de búsqueda y rescate del avión Cessna 208.
Allí, un avión twin otter de la Fach, más un helicóptero de la Armada y otro de Carabineros, están a la espera de poder continuar con la búsqueda visual por aire de la aeronave.
De hecho, otro avión twin otter de la Fuerza Aérea que salió desde Puerto Montt rumbo al centro de la emergencia para movilizar a dos brigadas de apoyo a los comandos que realizan las operaciones de búsqueda terrestre, no pudo aterrizar debido a la gran nubosidad presente en la zona de la undécima región, por lo que debió retornar hasta la base del Grupo 5 en El Tepual.
De acuerdo a meteorólogos, el área de la búsqueda está siendo afectado por intensos chubascos de agua nieve.
POR TIERRA
Todos los esfuerzos de búsqueda para dar con el paradero de la aeronave y sus diez ocupantes están centrados entonces en las labores terrestres que se despliegan en la zona.
Ocho comandos de la Fuerza Aérea que fueron destinados ayer a la zona fueron descolgados esta mañana desde un helicóptero se encuentran realizando una operación de búsqueda exhaustiva.
Sin embargo, la nubosidad baja presente en el área de búsqueda no permitió que descendieran por cuerdas desde la aeronave a los 1800 metros de altura, como se esperaba, sino a una altura inferior a los 1000 metros.
Por ello, el trabajo de estos equipos, que a juicio de los jefes de la FACH en la zona, cuentan con preparación para trabajar en medio de la nieve, e incluso pernoctar en la zona, podría ser clave en la búsqueda de la nave.
Además, en la zona trabajan 25 efectivos de la Patrulla de Auxilio y Rescate en Montaña del Ejército (Parme), quienes buscan acceder a la zona del estero Yeco, cuatro de los cuales son buzos tácticos que se desplazan en botes zodiac por el lugar.
Según dijo el Comandante Prada del Ejército a la Tercera.com: " este personal tiene toda la técnica y preparación para trabajar en zonas como la Patagonia. Saben como actuar en la nieve y como actuar en temperaturas bajo cero. La idea es que se infiltren con la finalidad realizar una búsqueda permanente sin recibir ningún tipo de cooperación".
Este contingente debería permanecer al menos siete días en el área del accidente, para lo cual cuentan con ropas térmicas, que impiden que la humedad llegue a sus cuerpos, aparatos de comunicación y de medición del clima, además de alimentos sellados y carpas capaces de soportar temperaturas que llegan a los seis grados bajo cero como ocurre en el estero Yeco.
Según el Comandante Prada, cualquier persona que enfrente este tipo de clima de forma inapropiada podría soportar sólo un par de días antes de sucumbir a una hiportermia profunda. Sin embargo, el hecho de que aún no se encuentra el fusejale de la avioneta abre la posibilidad de que ésta pueda estar siendo usada como refugio por los potenciales sobrevivientes del accidente.
También se desplazaron a el área de búsqueda una patrulla de 8 efectivos del Gope de carabineros, despachados desde la undécima región, quienes junto a un importante contingente de policías uniformados, trabajan en el perímetro de la zona de búsqueda, junto a civiles voluntarios, quienes tratan de abrir senderos a través del bosque en la zona del accidente usando motosierras.
Con respecto a las tareas de rescate, el comandante de la Fach, Walter Fornet, dijo a La Tercera.com que "lo bueno que el área no reviste muchas condiciones de nieve, lo muy malo es que es un área sumamente frondosa. Tenemos la señal electrónica en condiciones casi excelentes, pero la búsqueda visual es prácticamente imposible", agregando que es posible que el avión esté inscrustado en un árbol y que por eso no se ha visto a pesar de que se ha sobrevolado insistentemente la zona del accidente.
Además, Fornet dijo encontrase optimista con el resultado de las labores de rescate. "Yo no pierdo las esperanzas, no tenemos ninguna indicación, ni señal, ni ropas, pero no pierdo las esperanzas de que podamos tenerlos todos con vida", dijo el uniformado.
Esta visión es compartida por Hugo Peña, jefe de la Tercera Brigada Aérea, quien dijo esta mañana que es muy probable que los árboles amortiguaran la caída de la aeronave, protegiendo a sus ocupantes.
El sector del accidente es un bosque de coihues principalmente, los que alcanzan entre treinta y cuarenta metros de altura. "Existe la posibilidad (de que se encuentren con vida) porque el avión ingresó a la zona con baja velocidad y los árboles también amortiguan", señaló.
"Estamos trabajando exclusivamente con la señal electrónica que emitió el equipo de emergencia hasta el día de ayer de la aeronave. Ese es el único indicio, visualmente no hemos visto nada, pero la señal es muy fuerte, muy localizada en el estero del Yeco, que es cerca del rumbo supuesto de navegación de la aeronave para introducirse a la Junta, por el valle del río Palena", dijo Peña.
"Las condiciones climáticas de hoy día están permitiendo solamente llevar a los comandos de patrulla, dejarlos en el lugar, que se internen en el bosque y trabajen dentro de él, no están las condiciones para hacer sobrevuelos ni avistamientos", agregó.
Los únicos indicios que existen por ahora sobre el paradero de la aeronave son los relatos de algunos testigos que la vieron pasar, más la señal de un dispositivo de emergencia que se activó en la misma avioneta y que ha entregado coordenadas cercanas al lugar del accidente.
LOS 10 DESAPARECIDOS
Al mando del avión CC7R de Patagonia Airlines viaja Nelson Bahamonde Rojas, de unos 55 años, piloto de vasta experiencia, con más de 16 mil horas de vuelo en la zona sureña. Y como pasajeros, viajan cuatro habitantes de la provincia de Palena: Omar Villegas Álvarez, Edwin Caileo, y Héctor Oyarzo, con domicilio probable en Chaitén; y Sonia Cárdenas, proveniente de la localidad de Palena.
Además estaban a bordo de la aeronave, el contratista puertomontino Fernando Rojas, quien viajaba a la zona para prestar servicios a la empresa Telefónica del Sur en sus redes de fibra óptica; el carabinero santiaguino Víctor Suazo Eugenin, que presta servicios en la 39 comisaría de El Bosque y que viajaba a la zona para visitar a familiares, y otros tres pasajeros identificados como Jorge Uribe, Miguel Almonacid, y Héctor Nauco.