10 de noviembre de 2008
El general Sikorski falleció el 4 de julio de 1943, cuando el aeroplano en el que viajaba se precipitó contra el mar Mediterráneo en extrañas circunstancias, momentos después de despegar.
Las autoridades polacas decidieron exhumar los restos del jefe de las Fuerzas Armadas de Polonia y primer ministro durante la Segunda Guerra Mundial, el general Wladyslaw Sikorski, fallecido en 1943 en un accidente de avión, para esclarecer si su muerte fue intencionada.
Janusz Kurtyka, presidente del Instituto para la Memoria Nacional organismo encargado de investigar los crímenes cometidos durante la ocupación nazi y el período comunista anunció que la tumba del militar se abrirá el 25 de noviembre en Cracovia para analizar sus restos mortales, que serán devueltos a su sepultura un día después.
La decisión se tomó tras la reunión que mantuvieron Kurtyka y el cardenal Stanislaw Dziwisz, quien finalmente dio luz verde a la investigación.
El general Sikorski falleció el 4 de julio de 1943, cuando el aeroplano en el que viajaba se precipitó contra el mar Mediterráneo en extrañas circunstancias, momentos después de despegar del aeródromo de Gibraltar.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Wladislaw Sikorski fue jefe supremo de las Fuerzas Armadas polacas y primer ministro en el exilio, ya que Polonia permanecía ocupada por fuerzas alemanas y soviéticas.
La versión oficial sostiene que la colisión se produjo por un fallo del aparato, aunque numerosas teorías especulan sobre un posible sabotaje y sostienen que el militar pudo ser realmente asesinado por británicos, soviéticos u opositores polacos.
Los investigadores esperan encontrar ahora una respuesta en el sepulcro de Sikorski, que se encuentra en la catedral Wawel de Cracovia.