10 de noviembre de 2008
Según las encuestas el oficialismo revalidará su triunfo en la mayoría del país, pero los candidatos del gobierno arriesgan algunos de los estados y ciudades más importantes del mapa electoral.

El Presidente Hugo Chávez radicalizó su discurso semanas antes de los comicios regionales venezolanos, tras amenazar con sacar tanques a la calle si pierde plazas electorales ante la oposición y con encarcelar a los adversarios que no reconozcan los resultados.
Las encuestas muestran que el oficialismo probablemente revalidará su triunfo en la mayoría de las gobernaciones y alcaldías del país petrolero, pero los candidatos de Chávez podrían perder en algunos de los estados y ciudades más importantes del mapa electoral venezolano. "Si ustedes permiten que la oligarquía (...) regrese a la gobernación, a lo mejor voy a terminar sacando los tanques de la brigada blindada para defender al gobierno revolucionario y para defender al pueblo", dijo el mandatario el sábado en la noche durante un mítin en el noroccidental estado de Carabobo.
"¡Patria o muerte es la consigna!", clamó, tras reconocer que su candidato no lidera los sondeos en uno de estados más poblados del país de 28 millones de habitantes.
El mandatario suele recurrir a este tipo de "amenazas electorales" para polarizar la contienda y movilizar a sus seguidores el día de la votación, factor crucial en unos comicios regionales típicamente marcados por altos niveles de abstención, según analistas.
Estas elecciones son clave para Chávez, ya que del resultado en las urnas dependerá el margen de maniobra para acelerar su Revolución socialista, al tiempo que medirá su fuerza electoral para plantear una modificación de la carta magna que le permita ser candidato de nuevo en el 2013. El oficialismo aún se resiente de la derrota sufrida el año pasado, cuando la propuesta de reforma constitucional impulsada por Chávez, que contemplaba eliminar los límites a la reelección presidencial, fue rechazada por estrecho margen en un referendo.
En las regionales del 2004, los aliados de Chávez se impusieron en 21 de las 23 gobernaciones, más el gobierno del distrito capital. Ahora, encuestadores estiman que la oposición podría lograr entre tres y ocho gobernaciones, entre ellas algunas de las de más peso electoral.
Ante este reñido escenario, el mandatario radicalizó su discurso, amenazando con encarcelar a algunos dirigentes opositores por corrupción o falta de respeto a los resultados del próximo 23 de noviembre, y asegurando que entregará menos recursos a las regiones con gobiernos 'antirrevolucionarios'. "El actual gobernador mafioso y traidor no va a entregar la gobernación (...). Si es así (el gobernador) Ramón Martínez no sólo va a perder la gobernación, sino que va terminar en la cárcel, lo verá, te vamos a barrer asqueroso traidor", dijo el domingo en un acto en el nororiental estado Sucre.