10 de noviembre de 2008
A principio de año ya había sido violada una tregua tanto por parte del gobierno como de los insurgentes.
El grupo rebelde Tigres del Tamil dijo el domingo que podría considerar un cese al fuego con el gobierno, el cual ha intensificado la ofensiva con la intención de acabar con la campaña separatista de los insurgentes.
"No dudamos en reiterar nuestra postura sobre que siempre hemos deseado un cese al fuego", señaló el líder político de los rebeldes, Balasingham Nadesan, según el portal de internet TamilNet que favorece al grupo insurgente. Nadesan dijo que los rebeldes llevaban al cabo una guerra defensiva que les fue impuesta por el gobierno, de acuerdo con el sitio.
No se pudo establecer contacto de inmediato con funcionarios para conocer su opinión. Pero el Presidente Mahinda Rajapaksa dijo la semana pasada ante el parlamento que los rebeldes serían eliminados a menos que abandonen las armas y se rindan.
A principios de año, el gobierno suspendió oficialmente un acuerdo de cese al fuego con los rebeldes que había sido negociado por Noruega. Ambas partes habían violado el acuerdo y acusado de provocaciones.
En los enfrentamientos recientes, cazas gubernamentales atacaron el domingo una base de artillería y un centro de mando de los rebeldes en su bastión norteño de Kilinochchi, informó el vocero de la fuerza aérea, Janaka Nanayakkara.
Agregó que los pilotos reportaron que habían alcanzado los objetivos, pero que de inmediato no se conocía la magnitud de los daños ni el posible número de bajas.
Tampoco fue posible por ahora consultar a los mandos rebeldes sobre el ataque pues la mayoría de las vías de comunicación hacia las zonas dominadas por los guerrilleros han sido suspendidas. Además, es difícil conseguir versiones independientes desde los lugares de los enfrentamientos porque la mayoría de los periodistas tienen prohibido el acceso a la zona del conflicto armado.