5 de noviembre de 2008
Dos guerras en el exterior y una de las peores crisis económicas en la historia de Estados Unidos son algunos de los retos que deberá afrontar el nuevo Presidente norteamericano.

Desafíos no vistos desde la década del '30 cuando Franklin D. Roosevelt debió afrontar la Gran Depresión son los que enfrentará el Presidente electo de Estados Unidos Barack Obama tanto en política exterior, desde guerras en Afganistán y en Irak, hasta la crisis financiera mundial, para lo cual necesita reafirmar la alicaída imagen internacional del país.
Aunque los impuestos, el sistema de salud y la economía jugaron un rol importante en la campaña antes de las elecciones de ayer, temas de seguridad nacional como la disputa nuclear iraní y la paz en Oriente Medio son probablemente los que se mantendrán en el tope de la agenda cuando Obama reciba la presidencia el 20 de enero de manos de George W. Bush.
"El mantra del nuevo gobierno tiene que ser 'ten cuidado con lo que deseas porque se te puede cumplir'", dijo James Lindsay, quien fue asesor de política exterior del ex presidente Bill Clinton y ahora trabaja para la Universidad de Texas.
Asesores de política exterior afirman que Obama, demócrata que será el primer Presidente negro de Estados Unidos, tiene un conocimiento de temas mundiales arraigado desde su infancia, que pasó en parte en Indonesia, y por su búsqueda por aprender sobre la cultura de su padre de origen keniano.
El senador por Illinois, de 47 años, enfrentará presiones aún antes de que asuma.
El 15 de noviembre, Bush celebrará una cumbre en Washington para evaluar la crisis económica mundial. Aunque es poco probable que Obama asista personalmente al encuentro, podría dar a su equipo económico la posibilidad de reunirse con algunos de los funcionarios extranjeros visitantes en el marco de la conferencia.
El gobierno de Obama también heredará las guerras en Irak y Afganistán y una intensificación de los esfuerzos para perseguir a militantes de Al Qaeda en la frontera afgana con Pakistán.
Frenar a Irán para que no adquiera armamento nuclear, pese a que Teherán afirma que su programa atómico tiene únicamente propósitos civiles, además de mantener a Corea del Norte comprometido con desmantelar su programa nuclear son también temas que ejercerán presión.
MISMOS NOMBRES, NUEVA MIRADA
Obama tiene una cantidad de asesores de política exterior que colaboraron en el gobierno de Clinton, aunque también ha dicho que podría trabajar con republicanos.
El senador republicano Chuck Hagel y el senador demócrata John Kerry son dos nombres frecuentemente mencionados como candidatos a la Secretaría de Estado.
Obama, así como su vencido rival republicano John McCain, hizo votos por una revigorización de los esfuerzos por la paz en Oriente Medio y prometió apoyo incondicional a Israel.
Mark Lippert, asesor de política exterior de Obama, dijo que la lucha contra el terrorismo, las negociaciones con militantes en la frontera afganapakistaní y el asesinato o captura de Osama bin Laden son prioridades de la seguridad nacional.
Obama prometió poner fin a al guerra en Irak y reforzar la presencia de tropas estadounidenses en Afganistán.
Una prioridad de política exterior de Obama puede ser concentrarse en reparar las lazos con tradicionales aliados, incluyendo a muchos países europeos, cuyas relaciones con Estados Unidos enfrentaron tensión bajo el Gobierno de Bush.
Algunos analistas creen que la elevada popularidad de Obama puede darle una ventaja inicial, aunque no será una panacea para desafíos como persuadir a Europa a contribuir con más tropas en Afganistá