4 de noviembre de 2008
Por unanimidad, Franklin Durán fue acusado de conspirar y actuar ilegalmente en Estados Unidos como un agente del Gobierno venezolano.

Un jurado declaró hoy al empresario venezolano Franklin Durán culpable de conspirar y actuar ilegalmente en Estados Unidos como un agente del Gobierno venezolano en el llamado "caso del maletín" y arriesga una condena máxima de 15 años de cárcel.
El veredicto por unanimidad se alcanzó en la segunda semana de deliberaciones en un tribunal de Miami, en el que Durán fue juzgado durante ocho semanas.
Durán está acusado de conspirar y actuar como un agente del gobierno venezolano para ocultar el origen y destino de un maletín con US$800.000 confiscado al venezolanoestadounidense Guido Alejandro Antonini Wilson en Argentina en 2007.
Los fondos presuntamente eran para la campaña electoral de la actual Presidenta de Argentina, Cristina Fernández, y provenían de las arcas de la estatal Petróleos de Venezuela S.A (PDVSA).
El jurado tiene dificultades para llegar a un veredicto unánime en ambos cargos y la semana pasada notificaron a la jueza Joan Lenard, quien preside el caso, que no pudieron llegar a un consenso, pero la magistrada, a petición de la defensa, les instó a seguir reunidos y deliberando.
Aunque los integrantes del jurado no tienen plazo para emitir su veredicto, si esta semana informan que continúan sin llegar a un acuerdo, Lenard tendría dos opciones: pedirles de nuevo que deliberen o anular el juicio.
Una vez desestimado el juicio, la misma jueza convocaría la selección de un nuevo jurado y comenzaría de nuevo el proceso judicial.
La Fiscalía Federal de Estados Unidos acusa a Durán de seguir órdenes del gobierno del Presidente Chávez, junto con otros tres venezolanos y un uruguayo, para intentar presionar a Antonini Wilson para que no revelara información sobre la procedencia del dinero.
Edward Shohat, abogado de Durán, arguye que su cliente solo trató de ayudar a Antonini Wilson, con quien mantuvo una amistad de 20 años, y este con el FBI le montó una trampa para "incitarlo a delinquir" en Estados Unidos.