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3 de noviembre de 2008

MUNDO

John McCain, el senador rebelde que aspira convertirse en el sucesor de George W. Bush


03/11/2008 - 14:59

Sin duda que la experiencia que más ha marcado la vida del candidato republicano a la Casa Blanca fue haber pasado cinco años como prisionero de guerra en Vietnam. Quienes lo conocen aseguran que en ese período John McCain forjó un fuerte temperamento, que lo convirtió en un "rebelde", capaz de enfrentarse a los jerarcas de su partido con la misma tenacidad que soportó las intensas torturas a las que fue sometido durante su cautiverio.

 Apodado como "El Tornado Blanco", McCain ha hecho del Senado estadounidense su propio campo de batalla. Allí, ha apoyado la guerra contra el terrorismo y la invasión a Irak con la misma fuerza que se declara opositor del aborto o el matrimonio homosexual.

Pese a ello, en la actual campaña McCain ha apostado a mostrarse como un conservador independiente, debido a que el público está cansado de la hegemonía republicana y de ocho años de George W. Bush en la presidencia. Esta decisión no sorprendió al interior del Partido Republicano. ¿La razón? McCain, de 72 años, nunca ha sido el hombre más popular entre los legisladores del conglomerado. Tampoco es muy querido por la derecha religiosa.

De hecho, analistas encuentran ahí una de las razones del por qué McCain optó por Sarah Palin, la desconocida gobernadora de Alaska, como su compañera de fórmula en la carrera por la Vicepresidencia. Palin es una reconocida conservadora, muy religiosa, fuerte opositora al aborto, defensora de la tenencia de armas y aficionada a la caza.

En la elección de Palin, McCain habría querido dar un fuerte golpe de efecto que lograra atraer la atención mediático a su campaña y figura. No sería la primera vez que lo hacía, ya en sus campañas para ser electo senador por Arizona, McCain había hecho lo mismo.

En política económica, los votantes afirman en las encuestas que confían más en Obama que en McCain, lo que podría sellar el resultado de las elecciones del 4 de noviembre. En el Senado, el ex militar apoyó la disminución de la regularización del sistema financiero, que sin el yugo público cometió los excesos que han llevado a la crisis actual.

Su principal propuesta económica es mantener las rebajas tributarias de Bush, contra las que votó en su día, pero que pasó a respaldar durante las primarias para ganarse la candidatura de su partido. No cambió, sin embargo, su posición a favor de una presencia militar contundente en Irak.

"Prefiero perder las elecciones a perder la guerra", afirmó entonces McCain, quien ha dicho que en Vietnam, Estados Unidos perdió porque sus líderes no enviaron suficientes tropas.

FAMILIA
Nacido en el seno de una familia militar el joven John McCain fue más bien un estudiante mediocre que tenía su futuro ya escrito: en 1954 ingresó a la Escuela Naval de EE.UU. Precedido del éxito de la carrera militar de su padre y su abuelo, su vida en la academia naval de Anápolis, McCain no la tuvo fácil y al menos una vez estuvo a punto de ser expulsado de la institución.

Casado desde 1980 –en segundas nupcias- con Cindy McCain, el candidato republicano es padre de siete hijos, tres de ellos adoptados. Biógrafos atribuyen de hecho a Cindy –hija de un acaudalado empresario cervecero y 17 años menor que él- una de las explicaciones del rápido ascenso de McCain en la política del país. Por parte de la familia de su esposa contó con fácil acceso a figuras relevantes que lo llevaron a abrirse puertas en Washington. En 1985 logró su objetivo entrando al Senado, cargo que mantiene hasta hoy.

Si bien, ahora su esposa y familia aparecen junto a él continuamente en campaña, su entorno más cercano afirma que su pasión por la política le ha costado soportar la lejanía de su familia. Mientras él vive en Washington, Cindy y sus hijos viven en Arizona.