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25 de abril de 2008

MUNDO

Sarkozy reconoce el mal momento que vive

En una entrevista televisada el Mandatario francés se refirió a diversos aspectos de su gobierno así como a su deseo de que Chávez continúe involucrado en la liberación de Ingrid Betancourt.


24/04/2008 - 17:49

El 6 de mayo Nicolás Sarkozy cumplirá su primer año en el Palacio del Elíseo. Sin embargo, su paso por éste no ha sido color de rosa. De hecho, actualmente, la popularidad del mandatario pasa por uno de sus peores momentos, luego de que ayer se diera a conocer una encuesta del diario Le Paresien, el cual calificó a Sarkozy como el mandarario "más impopular". 

De acuerdo a recientes sondeos, el 72% de los franceses está descontento con la gestión de sarkozy y un 65% considera que no ha cumplido con sus promesas de campaña.

Consciente de esto, el Presidente reconoció haber "cometido errores" durante su primer año a la vez que admitió "tener parte de responsabilidad" en la brusca caída de sus popularidad, durante una entrevista con la televisión local.

Por cerca de 90 minutos, el jefe de Estado galos repasó los diversos aspectos de su gobierno e hizo frente a todos los temas. Desde esta plataforma, el mandatario se refirió a los temas más polémicos a la vez que defendió su programa y recalcó que se trata del primero de sus cinco años al mando de Francia.

Entre los múltiples anuncios, el Presidente afirmó que incentivará una ley para forzar una mayor competencia en la gran distribución y combatir así la subida de precios, una de las mayores preocupaciones de la población, ya que Francia es uno de los países europeos donde más han subido. "Hace falta una verdadera competencia al servicio del consumidor", señaló Sarkozy a la vez que reafirmó sus compromisos de reducción del déficit público, y dio como plazo 2012, y no 2010 como le había solicitado inicialmente la Unión Europea. "Daré a los franceses poder adquisitivo", aseguró el jefe del Estado, en referencia a la que fue una de sus grandes promesas cuando fue elegido.

La otra iniciativa comunicada en terreno económico fue que su primer ministro, François Fillon, presentará en quince días un proyecto de ley para generalizar el interés de los asalariados sobre los beneficios de sus empresas. De ese texto, indicó que las compañías que distribuyan una parte de sus beneficios a sus trabajadores pagarán menos impuesto de sociedades.

Sobre la posibilidad de alcanzar el mismo crecimiento que en 2007 (1,9%), Sarkozy se mostró optimista y afirmó que era "perfectamente alcanzable el objetivo", entre otros porque "2008 desde hace tiempo "es el primer año en que nuestros resultados son superiores a los de Alemania".

Para combatir el déficit público, defendió sus planes para no sustituir a uno de cada dos funcionarios que se jubilen a partir del año próximo. "El déficit se reducirá en 2012 como me he comprometido", enfatizó, a la vez que reiteró sus críticas contra la reducción del tiempo de trabajo aprobado por el gobierno Socialista a finales de los años 90, lo que según él, "las 35 horas fueron una catástrofe económica y una catástrofe social", y cifró su costo en 20.000 millones de euros.

El mandatario se refirió, además, a la huelga de unos 600 inmigrantes, pertenecientes en su mayoría al sector de la restauración, quienes pretenden denunciar su situación y la de miles de personas que trabajan de forma ilegal, pese a pagar sus impuestos y cotizar en la Seguridad Social, afirmando que
"no se convierte uno en francés por trabajar en la cocina de un restaurante, por simpático que uno sea". En esta misma línea, insistió en que "no habrá una regularización global porque conducirá a la catástrofe".

"ESPERO QUE CHÁVEZ SIGA IMPLICÁNDOSE"

Sobre la situación de la ex candidata presidencial colombofrancesa, Ingrid Betancourt, el Presidente francés afirmó que no cejará en sus esfuerzos para lograr su liberación y manifestó su confianza en la cooperación del Presidente venezolano, Hugo Chávez. "Espero que siga implicándose", subrayó Sarkozy en referencia a Chávez, tras enfatizar que el mandatario venezolano "nos ayudó a tener una prueba de vida", y rechazar las críticas por haberlo recibido en París el pasado mes de noviembre.

El jefe del Estado defendió la gestión de su gobierno para conseguir la puesta en libertad de Betancourt y a ese respecto puso el acento en que "hemos tenido una prueba de vida", algo importante "para la familia" y anñadió que además "hemos tenido seis liberaciones", en alusión a los seis rehenes liberados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

Frente a eso, recordó que durante en los cinco años que precedieron su llegada a la presidencia de Francia la situación de Betancourt "no avanzó ni un milímetro". "Esta mujer vive un martirio, porque la han tenido atada con una cadena a un árbol personas que no tienen ningún respeto por la vida humana", destacó.
Agencias

EL DÍA