2 de noviembre de 2008
Para el líder libio ambos países deben estrechar sus lazos en el sector energético. Con relación a las posibles compras de armas el ministro de Relaciones Exteriores ruso dijo que las conversaciones tomarán más tiempo.

El líder revolucionario libio Muammar al Gaddafi calificó hoy su primera visita a Moscú en 23 años como un nuevo impulso para una cooperación más estrecha con Rusia, informó la agencia Interfax.
Desde su punto de vista, una cooperación en el sector energético es "especialmente actual", dijo en su reunión con el presidente ruso, Dmitri Medvedev.
Respecto de posibles compras de armas por parte Libia, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, dijo que las conversaciones llevarán más tiempo.
Según el diario "Isvestia", Trípoli quiere encargar, entre otras cosas, aviones de combate, tanques, helicópteros de transporte y submarinos por 1.550 millones de euros (casi 2.000 millones de dólares).
Medvedev habló de un "nuevo nivel" en las relaciones con Libia. Al inicio de la visita de tres días de Gaddafi a Moscú, el viernes por la noche, el jefe del Kremlin mantuvo una larga conversación con su visitante acerca de la situación en Irak y el programa nuclear iraní, aunque no se dieron a conocer los detalles.
Al margen de la visita, se reunieron hoy los representantes de las empresas de energía Gazprom (Rusia), Eni (Italia) y NOC (Libia). Gazprom y Eni poseen ya contratos millonarios en Libia y quieren ampliar su acceso a las reservas de petróleo y gas en el país norafricano.
Gazprom y la empresa nacional libia petrolera NOC una acordaron crear una sociedad mixta. La idea es explorar nuevos campos de petróleo y gas y cooperar en la extracción y comercialización.
Medvedev y Gaddafi también hablaron acerca de una posible cooperación en la construcción de una central atómica en Libia.
"Nuestra relación no puede desarrollarse sólo en el sector político y militar como en el pasado", dijo Gaddafi en Moscú, promoviendo una mayor cooperación en lo económico. Medvedev señaló que la visita del líder libio iba a "alentar claramente" las relaciones entre los países.
Antes de partir el domingo, Gaddafi iba a reunirse con el jefe de gobierno, Vladimir Putin, quien viajó en abril a Trípoli, cuando aún era presidente, y mantuvo en ese entonces conversaciones sobre ventas de armas.
Según la agencia de noticias Itar-tass, Libia era después de la Segunda Guerra Mundial, con oficialmente 20.000 millones de dólares, uno de los principales compradores de armas de la ex Unión Soviética.
De acuerdo con medios moscovitas, Gaddafi viajará luego a Bielorrusia y entre el 4 y el 6 de noviembre visitará Ucrania. En Kiev mantendrá negociaciones sobre la construcción conjunta de una fábrica de helicópteros de combate en Libia.
Gaddafi causó hoy gran revuelo en la Plaza Roja de Moscú cuando se acercó a la sepultura del soldado desconocido para dejar una corona de flores. También llamó la atención la tienda beduina con calefacción que el líder libio lleva consigo en sus viajes.
Según "Isvestia", Gaddafi hizo montar la tienda, dorada de barbacoa y televisión de pantalla plana, cerca de las oficinas de Medvedev contra un muro en los jardines del Kremlin.