31 de octubre de 2008
El Ejército congoleño se replegó ayer en Goma uniéndose a miles de refugiados que se dirigieron a la ciudad después de que las fuerzas rebeldes tomaran el control de algunas localidades.

La situación en el este de la República Democrática de Congo volvió a distenderse hoy después de cuatro días de combates en los que la ciudad de Goma estuvo cerca de caer en manos de rebeldes tutsi, aseguró un portavoz de la misión de paz de Naciones Unidas.
El general Laurent Nkunda, líder de las tropas rebeldes que luchaban con fuerzas del Ejército congoleño y de la ONU, anunció este miércoles un cese de fuego unilateral para "prevenir el pánico en Goma".
La tregua se está respetando y no hubo nuevos enfrentamientos, confirmó el portavoz de la misión de Naciones Unidas en el país (MONUC), Madnodje Mounoubai.
El Ejército congoleño, que cuenta con apoyo de helicópteros y blindados de la ONU, se replegó ayer en Goma, capital de la provincia norteña de Kivu, uniéndose a decenas de miles de refugiados que se dirigieron a la ciudad después de que las fuerzas rebeldes tomaran el control de varias localidades cercanas.
Diferentes organizaciones humanitarias advirtieron del absoluto pánico que se desató en la ciudad ante el avance de las tropas de Nkunda y la llegada de las fuerzas del Ejército.
Mounoubai advirtió que, a pesar del cese de fuego, el movimiento de refugiados es incesante y se da en dos direcciones: "La gente de afuera va a Goma, y la gente dentro de Goma que no sabe lo que ocurre huye".
La radio local aseguró que las tropas del gobierno saquearon restaurantes y tiendas, mataron a nueve civiles y violaron a tres mujeres.
Entre tanto, la Unión Europea aprobó un fondo de cuatro millones de euros (5,2 millones de dólares) para ayuda a refugiados y desplazados en la región. "Nos enfrentamos a una situación humanitaria crítica", advirtió hoy un portavoz del Ejecutivo en Bruselas.