28 de octubre de 2008
Además, se hizo público el hallazgo de 20 cadáveres enterrados en una fosa común en el norte del país.

Varios ataques perpetrados en distintas zonas de Irak, entre ellos uno contra un centro policial y otro contra un mercado popular, causaron nueve muertos y 23 heridos, explicaron fuentes de la seguridad iraquí.
En Mosul, 400 kilómetros al norte de Bagdad, un grupo de insurgentes atacó un centro de reclutamiento de la Policía en el barrio de Al Amel y mató a cuatro personas, además de herir a otras cuatro.
Por otro parte, cuatro civiles murieron y otros 10 resultaron heridos por la explosión de un coche bomba en un mercado popular de Bagdad, informaron fuentes policiales. De acuerdo con las fuentes, el atentado fue perpetrado en el barrio de Al Yihad, al oeste de la capital.
Mientras, otros dos artefactos explosivos colocados en el centro de Bagdad, en el área de Al Nahda y en la calle Al Nidal, dejaron siete heridos más.
En Hila, 100 kilómetros al sur de Bagdad, un grupo de hombres armados asesinó anoche a tiros a un comerciante iraquí en el centro de la ciudad. Otras dos personas resultaron heridas por el estallido de un artefacto en las proximidades del hospital Al Razi, en el suroeste de Baquba noreste de Irak.
Por otro lado, el Ministerio del Interior iraquí informó del descubrimiento de una fosa común con veinte cadáveres en un antiguo refugio utilizado por insurgentes en la ciudad de Tel Afar, 470 kilómetros al norte de la capital.
Los cadáveres, descubiertos gracias a la información facilitada por los vecinos, estaban enterrados en el sótano del edificio y presentaban heridas de bala.
Las fuerzas de seguridad también encontraron el cadáver de un policía que había sido secuestrado días atrás en Hila.